Así es viajar en el “Titanic del Amazonas”: hamacas, animales y pocas comodidades
La travesía por el Amazonas incluyó hamacas, tormentas y un barco con pollitos a bordo. Conoce cómo fue su experiencia aquí.

Una travesía aventurera por el Amazonas. Fotos: Captura de pantalla dle video de Ruben Holgado.
El Amazonas es la región selvática más densa y el río más caudaloso del mundo. Precisamente, ese fue el escenario de una travesía de siete días que llevó al creador de contenido Rubén Holgado hasta Iquitos, en Perú, una ciudad reconocida por no tener conexión por carretera y a la que se llega por vía fluvial o aérea.
El recorrido comenzó en Pucallpa en un tipo de barco carguero conocido como el “Titanic del Amazonas”, un transporte utilizado por comunidades de la zona. Desde el primer momento tuvo que adaptarse a las condiciones del río. Los pasajeros deben llevar elementos básicos como hamaca, mosquitera o toldillo y cocas para recibir la comida a bordo, además de los objetos personales que cada uno considere necesario.
Rubén documentó todo, desde cómo aprendió a escoger e instalar la hamaca y la luz en el lugar donde iban a dormir, hasta los retrasos, cambios de clima y la falta de comodidades.
El Amazonas: un viaje entre barcos, pueblos y sabores amazónicos
Uno de los momentos más complejos de la aventura ocurrió en Contamana, una de las paradas. Allí, Ruben y su grupo tuvieron que cambiar de embarcación, porque perdieron el primer barco.
Por lo tanto, abordaron una especie de “lancha bus”. Un transporte, sin duda, más rápido que el carguero pero con mucho menos espacio y condiciones más precarias.
Según el video, esta etapa del viaje estuvo marcada por el ruido del motor, la presencia de mercancías y animales, entre ellos pollitos vivos que viajaron con ellos y no dejaron de hacer bulla, incluso, en un momento se empezaron a salir de las cajas.
Teniendo en cuenta lo anterior, por la falta de espacio y descanso ese tramo se convirtió en uno de los mayores retos, según afirmó Ruben.
Después de soportar 24 horas en ese paupérrimo transporte, se bajaron en Nauta, la única ciudad que tiene conexión terrestre con Iquitos. Por lo tanto, el resto del recorrido lo hicieron en una buseta. El recorrido fue de dos horas.
En Iquitos, el creador de contenido español completó otro de sus propósitos del recorrido: probar alimentos tradicionales como el carachama y el paiche o arapaima, un pez que suele estar en ríos densos deficientes de oxígeno como el Amazonas.
La travesía mostró una forma distinta y bastante arriesgada de recorrer la selva amazónica. El transporte fluvial, la gastronomía y la vida en comunidad fueron los protagonistas de una experiencia marcada por la adaptación.
Fuente: Viajé 7 Días en el Titanic del Amazonas de Ruben Holgado.