Ámbar, la llama rescatada en Rionegro, ya tiene un nuevo hogar: así fue su recuperación
Adoptada por una familia, Ámbar inicia una vida segura tras un mes de recuperación. Conoce el proceso que permitió este final esperanzador.

Fotos: Alcaldía de Rionegro
La historia de Ámbar, la llama que conmovió a Rionegro a finales de noviembre, tomó un rumbo distinto al que muchos temían. Tras un proceso médico que duró cerca de 30 días y que exigió cuidados especializados, el animal finalmente inició una nueva etapa: la de un hogar definitivo.
Aunque hoy su caso inspira esperanza, llegar a este punto implicó un esfuerzo articulado entre instituciones, profesionales veterinarios y una familia comprometida con la protección animal .
Aún sin revelar todos los detalles de su recuperación en las primeras horas, la Alcaldía de Rionegro confirmó que Ámbar logró superar una infección severa que comprometía su órbita. El tratamiento incluyó manejo clínico especializado, seguimiento permanente y un acompañamiento nutricional ajustado a sus necesidades particulares.
Solo después de comprobar avances sostenidos, el equipo determinó que la llama estaba en condiciones de dar el siguiente paso: una adopción responsable.
Un proceso médico que marcó la diferencia
De acuerdo con el informe institucional, la atención de Ámbar se realizó en el Centro de Veterinaria y Zootecnia CES (CVZ), en trabajo conjunto con el CEIBA (Centro de Bienestar Animal). Allí, un equipo profesional asumió el tratamiento integral de la infección, un manejo que exigió intervenciones constantes y seguimiento estricto para evitar complicaciones.
Durante este periodo, los especialistas se enfocaron en estabilizar al animal, ofrecer un entorno seguro y garantizar que cada fase de la recuperación avanzara sin retrocesos. El proceso incluyó cuidados de nutrición, control del dolor, valoración continua y un esquema de manejo que buscaba preservar su bienestar físico y emocional.
Mientras tanto, el caso de Ámbar circuló ampliamente en la comunidad rionegrera, generando preocupación, interés y muestras de apoyo. La reacción ciudadana evidenció la sensibilidad creciente frente al bienestar animal y la relevancia de los programas de atención a fauna vulnerable.
Solo cuando el equipo clínico confirmó que la infección estaba controlada, que la cicatrización avanzaba favorablemente y que su comportamiento indicaba adaptación estable, se evaluó la posibilidad de una adopción. Fue en este punto donde apareció la familia que marcaría el siguiente capítulo de la historia.
La familia que le abrió las puertas a Ámbar
La adopción de Ámbar estuvo a cargo de Catalina Botero, periodista y presentadora de Teleantioquia, reconocida por su compromiso con la protección de animales vulnerables. Según la información oficial, Catalina y su familia venían adecuando su granja en Rionegro para recibir fauna rescatada, garantizando espacios adecuados, condiciones de seguridad y áreas diseñadas para animales que requieren cuidado especial .
Ese entorno ofrece a Ámbar la posibilidad de continuar su recuperación en un ambiente tranquilo, rodeada de personas que comprenden su proceso y están dispuestas a acompañarla en su adaptación.
Una invitación a la ciudadanía
El caso de Ámbar se convirtió en un recordatorio del compromiso que requieren los animales rescatados. La Alcaldía de Rionegro reiteró el llamado a la comunidad para abrir su corazón y considerar la adopción como una oportunidad para ofrecer una segunda vida a estos seres que han enfrentado abandono, lesiones o condiciones adversas.
Hoy, Ámbar comienza un capítulo diferente: uno donde la recuperación continúa, pero en medio de un entorno familiar, adaptado a sus necesidades y acompañado por personas con experiencia en protección y cuidado. Su historia se transforma así en un mensaje de esperanza, cooperación institucional y sensibilidad ciudadana.
En adelante, la llama vivirá en un espacio que fue preparado especialmente para ella, donde podrá restablecerse por completo y crecer en condiciones dignas, seguras y tranquilas.