Todas las oraciones pasan por Entrerríos
Entrerríos, “La Suiza Colombiana”, une tradición lechera y cultura en un solo lugar.

Fotos: Antioquia es Mágica
La Suiza Colombiana
Crónica de: Óscar Andrés Sánchez, periodista y director de Turismo de Antioquia
Desde el atrio del templo parroquial de Nuestra Señora de los Dolores se otean las vacas y terneras que sostienen la economía de esta población. Son totalmente urbanas, y no exclusivas del campo como en otros pueblos. Están en los solares de algunas casas. En esquinas y cruces de barrios se les puede observar pastando, en la vera de la quebrada Torura, que cruza este municipio del Norte de Antioquia, que por su belleza paisajística han osado llamarlo hace mucho como “La Suiza Colombiana”, aunque es puro talento propio ubicado entre los dos afluentes que corren el altiplano: el Riochico y el Riogrande.
Herencia de curtimbre y vaquería
Mezcla de las culturas europeas y americanas, aún conservan casonas de puertas y ventanas grandes, y balcones con barandas propias de la Colonización Antioqueña, tan antiguos como el arte de la curtimbre, el oficio del que vivían los entrerrieños antes de especializarse en las lides de la lechería y la vaquería. La mayoría de los pobladores tienen en su álbum genealógico un antepasado que se dedicó a la transformación artesanal del cuero. Muchos de estos hombres fueron la base para la consolidación de empresas como Vélez y Mesacé.
La Casa de la Cultura y su museo
Precisamente en la Casa de la Cultura Francisco de Paula Pérez, ubicada en la principal calle del pueblo, sobre la que también están varios cafés, panaderías, hoteles, el Centro Vida y el colegio Santa Inés, que sobresale por su capilla colonial, acaban de inaugurar un museo en el primer piso en el que presentan un guion al detalle de esta actividad, pero también rinden homenaje a otros oficios vivos tradicionales del municipio, como la zapatería y la fotografía. Además, tienen una muestra arqueológica, con hallazgos de la zona, y una presentación de la vida del compositor Elkin Pérez Álvarez (1942-2007), de lejos el artista más representativo nacido en estas tierras del Norte.
Elkin Pérez Álvarez, orgullo musical de Entrerríos
Trabajó por el fomento de las estudiantinas, publicó diversos libros sobre pedagogía de músicas tradicionales y populares del país, compuso 25 piezas musicales y realizó un sinnúmero de arreglos que hoy son interpretados por estudiantinas de Antioquia y Colombia. A la postre, según Héctor Rendón, del Grupo de Investigación Valores Musicales Regionales, de la Universidad de Antioquia, tuvo la genialidad de experimentar con tímbricas y sonoridades mediante la modificación y construcción de instrumentos de cuerda como “El paisófono”, “El kim”, “El tiple piccolo" y “El tiple tenor”.
Las cucas de Entrerríos
En las cafeterías y las casas de los lugareños no falta la “cuca”, o galleta del país, como también la llaman y que, según el alcalde, Julio César Lopera, da fe de que estas son las originales, no negras como se le conoce en otras latitudes, sino café oscuro. Varias empresas locales la producen, como “Galletas del País, las Auténticas”, “Galletas del País Mariela”, “Galletas del País Villa de la Suiza” y “Las Cucas de Entrerríos”, generando varias decenas de empleos directos e identidad gastronómica.
Rumaldo Guerra, un chef de exportación
Y en ese mismo plano se ubican la sazón del Hotel y Restaurante Capilla del Río y del Hotel y Restaurante Portón del Norte. En el primero está la comida criolla, el sabor paisa, con un chicharrón que tiene fama en la región y un emprendimiento de gorras con la temática de la vaquería. El segundo fue creado y administrado por uno de los personajes más populares del municipio, don Rumaldo Guerra, no solo por su exclusivo nombre, sino porque desde el 2000, que abrió este negocio, se ha dedicado a darle el toque mágico con preparaciones como “la trucha arcoíris”, con salsa de tomate de árbol producido en la región, poniendo a prueba toda la experiencia que tuvo trabajando en restaurantes de EE. UU.
Aunque ya le dejó la cocina a un grupo de jóvenes emprendedores, sigue inspirando a todos, porque conserva la sede de la primera oficina de turismo que tuvo el municipio. También tiene enmarcado en el lobby un perfil que le hizo El Colombiano el 01 de mayo de 1998, titulado “Rumaldo, un chef de exportación”, y exhibe con orgullo el más reciente reconocimiento que obtuvo, el premio Travelers`Choice 2024, que lo ubica entre el 10% de los más populares del mundo en su modalidad. El hotel tiene amplios pasillos, camas impecables y una bebida que también es de fama en el pueblo, la aromática mentolada y de miel.
Cultura y juventud en Entrerríos
El pueblo tiene mucho movimiento cultural. Tienen un teatro y un parque educativo con generosos espacios, mercados campesinos y artesanales en la calle del frente del atrio. Ya están preparando las festividades del año, entre ellas “Entrerríos entra en escena”, de teatro; el Shamfest, que es un encuentro de grupos de rock, entre otros. Un espacio muy acudido por los jóvenes es el nuevo parque lineal La Torura, en la parte baja del pueblo, bordeando la quebrada, y en medio de vegetación y arbustos menores. Su construcción inició el año pasado, pero está a la espera de una segunda etapa, una vez se subsanen algunos terrenos que serán intervenidos.
El Peñón y el turismo de naturaleza
Llegan a menudo ciclistas y senderistas, recorriendo estos paisajes de ensueño, y caminan 3 km por una vía destapada que va hacia la vereda El Peñón, donde se encuentra el monolito del mismo nombre, de 72 metros de altura, escalable, y desde cuya cima se observa el embalse Río Grande II, de EPM. En el pasado un sacerdote le construyó escalas, pero estas ya no existen. El alcalde ha solicitado apoyo a la Gobernación para la pavimentación de este tramo de vía departamental, por donde además de turistas, se mueve gran cantidad de litros de leche todos los días. La mayoría paran en la tienda de don Darío Pérez, para tomarse la fotografía con la piedra al fondo. También aprovechan para ver cómo elabora el tradicional perrero antioqueño, con cuero puro y roble.
Patrimonio religioso y artístico
Retornando al corazón, la casa más visible del parque central es la del Gobierno Municipal, remodelada hace un par de años, conservando su estilo identitario del pueblo, con patios centrales, fuente de agua, portones y balcón hacia la iglesia y techos en teja de barro a varias aguas o caídas. Y hablando de la iglesia, hace unos años le recuperaron el ladrillo original del frontis. En el cielo raso hay obras del más importante artista religioso de Antioquia, Salvador Arango Botero (1922–1994), oriundo de Santa Rosa, pueblo vecino, donde se hizo célebre engalanando “La Sixtina antioqueña”. La joya de la corona es una Virgen de los Dolores de origen barcelonés, que preside el altar dorado tallado en madera.
Francisco de Paula Pérez y el legado cultural
En el parque, ambientado por un quiosco municipal para el encuentro, hay un busto en bronce de uno de los más ilustres cultores de Antioquia, hijo ilustre de este territorio, nada más y nada menos que Francisco de Paula Pérez Tamayo (1881–1976), político, abogado y periodista, y quien fundó el periódico El Colombiano cuando tenía solo 20 años, menor de edad para la época, y cuatro ministros de Hacienda. En el nuevo museo de la Casa de la Cultura, que lleva su nombre, también están preparando una exposición permanente con su legado, al igual que con la estela de éxitos que ha dejado Velas San Jorge, la industria de velas más grande del país, que cubre casi el 35% del mercado nacional, y que también se precian de ser originarios de Entrerríos.
Velas San Jorge, orgullo industrial de Entrerríos
Fue fundada hace 40 años. Y aunque el proceso nació muy artesanal y manual, ahora tienen tecnología de punta, aunque ciertos procesos las máquinas no los reemplazan aún, y por eso llegan a tener hasta 150 empleados en tres turnos, de manera especial cuando inicia, en mayo de cada año, la preparación de cientos de toneladas de velitas de Navidad para el tradicional 8 de diciembre. Tienen punto de distribución en toda Colombia, Centroamérica y el Caribe, y un canal digital para pedidos directos. Han incursionado también en velas aromáticas y un producto con citronela, ideal para ahuyentar los insectos que a veces se toman casas o restaurantes.
Hacen otras velas con detalles característicos para diversas regiones del país. Por ejemplo, las que se comercializan en los Llanos Orientales las llaman “culi rojas” y por eso las hunden en una anilina especial antes de empacarlas. Según Pablo Zapata, coordinador administrativo de la compañía, si no se les hace este procedimiento, simplemente no se venden, porque es la tradición en esa zona del país. La única planta de esta empresa está apostada aquí, en dos pisos, lo que significa que cada vez que en muchas iglesias se enciende una vela en plegaria rogativa o acción de gracias, van consigo las buenas intenciones de este pueblo y sus habitantes, que las hacen para que la fe nunca perezca.
No te pierdas este video: