¿Qué hace un cactus mexicano creciendo en Antioquia? Así son los cultivos de Nopales en Sonsón
En ocho veredas del oriente antioqueño, un microclima único permite que el higo chumbo crezca. Conoce la historia detrás de este cultivo.

Fotos: Cortesía de Teleantioquia y La Prensa Oriente
En las montañas del oriente lejano de Antioquia, donde predominan los cultivos de café, aguacate y guayaba, un paisaje inesperado rompe el molde: extensiones de cactus cargados de fruto crecen a 2.150 metros sobre el nivel del mar. Se trata de los cultivos de nopal en Sonsón, una rareza agrícola que se está consolidando como apuesta productiva y turística en la región.
La historia fue revelada en el programa Camino a la cima de Teleantioquia, que visitó el corregimiento Altos de la Sabana para conocer de cerca cómo este fruto, asociado comúnmente con México, se convirtió en alternativa económica para decenas de familias campesinas.
Mira aquí el capítulo:
Un microclima que desafía la lógica en Sonsón
El nopal —la penca del cactus— y su fruto, el higo chumbo, suelen crecer en climas cálidos y secos. Sin embargo, en esta zona de Sonsón ocurre un fenómeno particular: los vientos cálidos provenientes del Cauca chocan con las corrientes frías del páramo, generando un microclima que permite que el cultivo prospere en condiciones atípicas.
En Colombia, el nopal se produce en tres regiones: Boyacá, Santander y Antioquia. Pero en el caso antioqueño, solo ocho veredas concentran esta producción, lo que convierte al territorio en un enclave agrícola único.
De cultivo tradicional a apuesta de valor agregado
Durante décadas, las familias campesinas se dedicaron a cosechar el fruto y enviarlo a plazas de mercado, principalmente para exportación. Sin embargo, la falta de consumo interno y la llegada de cultivos considerados más rentables, como el aguacate, provocaron que cerca del 80 % de las familias abandonaran la siembra.
Un grupo de productores decidió apostarle a la transformación del fruto para aumentar su rentabilidad. En lugar de vender únicamente el higo fresco, ahora elaboran mermeladas, encurtidos, conservas, vino de higo y cócteles a base de nopal. La estrategia busca industrializar el producto y abrir nuevos canales de distribución.
Turismo rural y economía local en Sonsón
Más allá de la transformación agroindustrial, la comunidad también impulsa una ruta agroturística y gastronómica. Los visitantes pueden recorrer los cultivos, conocer el proceso de cosecha y degustar productos derivados del nopal.
El turismo se convirtió en una estrategia clave para evitar la tala de las higueras. Al generar ingresos adicionales a las familias productoras, se fortalece el arraigo y se desincentiva el cambio hacia otros cultivos.
Actualmente, en el corregimiento Altos de la Sabana existen 114 productores higueros distribuidos en ocho veredas. Aunque la cifra es menor que en décadas pasadas, los cultivos que permanecen tienen más de un siglo de historia y continúan produciéndose semanalmente.