Nike y Adidas no creyeron en él: creó unos zapatos que crecen con los niños y hoy ayudan a miles en el mundo
Tras presenciar la necesidad en Kenia y ser rechazado por grandes marcas, creó un calzado ajustable que ya ayuda a medio millón de menores.

Fotos: tumundoincreible
La historia de Kenton Lee, un joven de Idaho que sin tener conocimientos previos en la industria del calzado logró transformar la vida de miles de menores en situación de vulnerabilidad, se ha convertido en un referente de innovación social a nivel global. A través de su invento, bautizado como The Shoe That Grows (El zapato que crece), Lee desarrolló una sandalia capaz de expandirse hasta cinco tallas a medida que el pie del niño crece, extendiendo la vida útil del calzado durante al menos cinco años continuos.
El proyecto ha logrado distribuir más de 500.000 pares de este calzado en comunidades vulnerables de más de 100 países. Todo el desarrollo se canalizó mediante la organización sin fines de lucro Because International, creada por Lee para responder a la falta de calzado adecuado en zonas de escasos recursos, protegiendo así a la infancia frente a lesiones y enfermedades parasitarias transmitidas por el suelo.

El momento que inspiró la invención y el rechazo de la industria
La trayectoria de Kenton Lee hacia esta invención comenzó en 2007. Tras graduarse de la Universidad Nazarena del Noroeste en Nampa, Idaho, Lee viajó a Nairobi, Kenia, para realizar un voluntariado de seis meses en un orfanato que acogía a 140 niños. Mientras caminaba junto a los menores por una carretera rural, un hecho cotidiano captó su atención: observó a una niña de aproximadamente ocho años que llevaba un par de zapatos tan pequeños que se había visto obligada a cortar la parte delantera para que sus dedos pudieran sobresalir.
Al comprobar que la mayoría de los niños del orfanato caminaban descalzos o con calzado roto y pequeño debido al alto costo que representa para las familias comprar zapatos nuevos cada año, Lee se hizo una pregunta clave: ¿y si existiera un zapato que pudiera crecer junto con los pies de los niños?
Con esa idea en mente, Lee regresó a Estados Unidos decidido a llevar el concepto a la realidad. Sin embargo, el camino inicial estuvo marcado por el rechazo de la industria tradicional. De acuerdo con los registros documentados por la revista Smithsonian Magazine, el equipo fundadores contactó a más de 30 empresas reconocidas de calzado —entre ellas gigantes como Nike, Adidas, Crocs y Toms— para presentar la idea y solicitar su apoyo técnico. Ninguna corporación decidió apostar por el proyecto ni asumir su desarrollo.

De la idea al diseño técnico: el nacimiento de Because International
Sin dejarse desanimar por la negativa de los fabricantes comerciales, Kenton Lee decidió seguir adelante de manera independiente. Fundó la organización no gubernamental Because International y buscó aliados en el ámbito del diseño técnico. En Portland, Oregón, logró contactar al diseñador de calzado Gary Pitman, propietario de la firma Proof of Concept y exingeniero de Nike, quien se interesó en la causa y asumió la elaboración de los primeros patrones y prototipos funcionales de la sandalia adaptable.
- Te recomendamos este video: La región se siente desde el Municipio de Chigorodó | Teleantioquia
El diseño final de The Shoe That Grows destaca por su sencillez y alta durabilidad. La suela está fabricada con goma comprimida sintética —similar a la utilizada en los neumáticos de vehículos—, mientras que la parte superior emplea tiras de cuero sintético. El sistema dispone de cuatro puntos de ajuste mecánico ubicados en el frente, los costados y el talón, lo que permite regular la talla del zapato en cinco niveles diferentes a lo largo del crecimiento del menor.
En el verano de 2012, Lee y su esposa Nikki llevaron un lote de 100 prototipos a cuatro escuelas rurales en Kenia para someterlos a pruebas de campo durante un año. Tras confirmar la resistencia de los materiales en condiciones de terreno exigentes, la producción a gran escala comenzó a materializarse a través de donaciones y alianzas internacionales.

Fabricación local de los zapatos e impacto en comunidades vulnerables
El modelo de gestión impulsado por Lee fue reconocido en 2018 por la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos con el premio Patents for Humanity Award. Asimismo, en 2019 Because International dio un paso clave al abrir una planta de producción propia en Mombasa, Kenia, permitiendo que los zapatos destinados a África fueran fabricados por trabajadores locales, generando empleo y dinamizando la economía de la región donde nació la idea original.
Una sola sandalia de The Shoe That Grows cubre un periodo de cinco años de crecimiento, reemplazando la necesidad de adquirir cinco pares de calzado tradicionales. Si se multiplica esa relación por los 500.000 niños que han recibido el beneficio, el invento creado por Lee ha evitado la compra o donación de aproximadamente 2.500.000 pares de zapatos convencionales (500.000 unidades × 5 cambios de talla).