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Ni el espacio los separó: la historia del astronauta que llamaba a sus perros desde la órbita

Superó una sordera que casi lo retira antes de viajar al espacio. Conoce la historia del astronauta de la foto de los perros. ¡Lee más!

Conozca la historia del astronauta que posó con sus perros para la foto oficial de la NASA. Fotos tomadas de: Infobae/NASA.

Conozca la historia del astronauta que posó con sus perros para la foto oficial de la NASA. Fotos tomadas de: Infobae/NASA.

Los animales son la mejor compañía del ser humano; nos motivan, animan y ayudan a convertirnos en mejores personas. Tanto es así, que en una de las instituciones más exitosas del mundo como es la NASA, el astronauta Leland Melvin decidió incluir a sus perros en su foto oficial. Este gesto generó una de las imágenes más recordadas y humanas de la exploración espacial.


La fotografía, tomada en 2008, muestra a Melvin vestido con su traje espacial y a sus perros rescatados, Jake y Scout, rodeándolo con gestos de afecto. Lejos de la rigidez de este tipo de fotos, fue un momento espontáneo que terminó convirtiéndose en un símbolo del vínculo entre humanos y animales. 



La inclusión de sus mascotas no fue un acto planificado dentro del protocolo oficial, sino una decisión personal que implicó incluso sortear discretamente las normas del centro espacial.


La foto surgió precisamente de esa amistad y vínculos con sus mascotas, los perros reaccionaron con entusiasmo al verlo vestido con el traje espacial, lo que llevó al fotógrafo a capturar una escena natural, lejos de cualquier pose rígida. Sin duda, el resultado fue una imagen que rompió con la tradición visual de la NASA. Con el tiempo, se consolidó como una de las más queridas por el público de internet.


Créditos: Nasa e Infobae..

Un vínculo que trascendió la Tierra

Sin embargo, detrás de la fotografía hay una historia marcada por la resiliencia y la compañía. Leland Melvin no solo fue astronauta, también tuvo una carrera previa como jugador profesional de fútbol americano en la NFL, la cual terminó por lesiones. 


Se formó como ingeniero y logró ingresar a la NASA, donde participó en misiones a bordo del transbordador Atlantis hacia la Estación Espacial Internacional, acumulando más de 565 horas en el espacio.


Al mismo tiempo, su vida personal estuvo influenciada por sus perros. Jake fue adoptado en 2002 tras ser rescatado de condiciones de encierro y Scout llegó años después. Ambos se convirtieron en compañeros leales. Lo acompañaron en viajes por carretera y en momentos clave de su vida.


De acuerdo con el propio Melvin, incluso durante sus misiones espaciales mantenía contacto con ellos. Según Infobae, el astronauta llamaba a la guardería donde estaban sus perros para “hablarles” desde el espacio, una muestra del fuerte lazo emocional que mantenía con ellos.


Más allá de la foto astronauta: un legado humano


Tras la muerte de Jake y Scout en 2014. Años después, Melvin continuó su vínculo con los animales adoptando a Zorro, un perro de la misma raza Rhodesian Ridgeback, con quien inició una nueva etapa. 


Teniendo en cuenta lo anterior, sus mascotas también han influido en su labor como educador y conferencista. Allí, destaca el papel de los animales para conectar con las personas, especialmente con niños, según el portal American Kennel Club.


Además de su trayectoria en el espacio, el astronauta se ha dedicado a promover la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), ocupando cargos dentro de la NASA enfocados en la formación de nuevas generaciones. 


Un dato curioso es que Leland Melvin tiene su autobiografía Chasing Space, donde cuenta sus logros profesionales y los desafíos personales que enfrentó a lo largo de su vida.


La fotografía con Jake y Scout, más allá de su valor anecdótico es un recordatorio de que incluso en los entornos más técnicos y exigentes, la humanidad sigue siendo un elemento esencial. 


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