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Los premios y escenarios que convirtieron a Totó la Momposina en leyenda mundial

El viaje de la cantautora que llevó los ritmos del Caribe a los escenarios más exigentes del mundo tras un exilio que cambió su destino.

Fotos: RealWorldRecords - Wikipedia - totolamomposina

Fotos: RealWorldRecords - Wikipedia - totolamomposina

El fallecimiento de Sonia Bazanta Vides, conocida artísticamente como Totó la Momposina, marca el cierre de uno de los capítulos más importantes de la música tradicional colombiana. El deceso de la cantautora bolivarense, confirmado por sus familiares directos y el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, ocurrió en la mañana del pasado domingo 17 de mayo de 2026 en Celaya, México, a causa de un paro cardíaco. Con más de seis décadas de trayectoria artística, la cantautora consolidó su posición como la máxima embajadora del folclor colombiano, logrando hitos históricos que transformaron la percepción de la música ancestral caribeña en los cinco continentes.


Nacida el 1 de agosto de 1940 en Talaigua Nuevo, Bolívar, en el seno de una familia de músicos de quinta generación, su camino profesional estuvo marcado por hechos singulares. Un dato poco difundido es que el inicio de su carrera artística en la capital del país fue una consecuencia directa de la violencia bipartidista de mediados del siglo XX. El desplazamiento forzado de su familia hacia Bogotá en la década de 1950 obligó a su madre, la bailarina y cantadora Ramona Vides, a crear un grupo de danza para subsistir. Fue en ese entorno urbano y multicultural donde una joven Sonia comenzó a cantar de manera formal, fusionando el aprendizaje empírico de las cantadoras de su tierra con la disciplina de la gestión cultural.


Totó la Momposina: de la Sorbona a los estudios de Real World Records

La formación de la artista Totó la Momposina rompió los esquemas tradicionales de los músicos folclóricos de su época. A finales de la década de 1970, decidió radicarse en Europa, instalándose en París, Francia, durante cinco años. En ese periodo, alternó sus presentaciones callejeras y en pequeños clubes con estudios formales en la prestigiosa Universidad de la Sorbona. Allí cursó cátedras de Historia de la Música, Organización de espectáculos y Coreografía, herramientas técnicas que posteriormente le permitieron diseñar puestas en escena de alta complejidad y dirigir su ensamble musical con estándares internacionales.



Su proyección fonográfica internacional alcanzó su punto máximo gracias al interés del músico británico Peter Gabriel. Durante una de sus giras europeas, el exintegrante de Genesis descubrió la potencia vocal de la colombiana y la invitó a grabar en sus prestigiosos estudios de Real World Records. De esa colaboración nació el álbum La candela viva (1993), producción que introdujo éxitos globales como El pescador y La verdolaga en los mercados de Europa, Asia y África. Esta alianza no solo internacionalizó la cumbia y el bullerengue, sino que posicionó los instrumentos tradicionales, como la gaita y el tambor alegre, en las listas de las producciones más destacadas de la World Music a nivel global.


Las distinciones de la emperatriz de la música tradicional

El impacto de su obra se reflejó en las máximas instituciones de la industria musical. En el año 2013, la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación le otorgó el Premio a la Excelencia Musical del Latin Grammy, un reconocimiento a su vida y obra que destacó su labor de preservación del patrimonio inmaterial. Previamente, la artista ya había acumulado nominaciones en dichos premios en los años 2000 y 2002, y sumó una postulación adicional en 2014 con su producción titulada El asunto. Su catálogo discográfico, que incluye joyas de la música tradicional como Pacantó (1989) y Tambolero (2015), sirvió de base para que nuevas generaciones de músicos fusionaran los ritmos de la costa con géneros modernos.


A nivel continental, la organización de las ferias comerciales WOMEX (Worldwide Music Expo) le concedió el WOMEX Artist Award en 2006, convirtiéndola en una de las pocas figuras latinoamericanas en recibir dicha distinción. En el ámbito nacional, la artista fue condecorada en múltiples ocasiones con el Congo de Oro en el Festival de Orquestas del Carnaval de Barranquilla y recibió el Premio Vida y Obra del Ministerio de Cultura. Su retiro definitivo de los escenarios públicos se produjo en el año 2022 en Bogotá, cerrando un ciclo de giras que incluyó presentaciones históricas en escenarios que van desde el festival de Glastonbury hasta teatros nacionales en Rusia y Japón, consolidando un legado que transformó la identidad sonora de Colombia ante el mundo.


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