La única capital de Europa donde cruzar una calle es cambiar de país: la historia de Nicosia
Geográficamente está en Asia, pero es uno de los países de la Unión Europea. Descubre la vida en esta frontera. ¡Lee el artículo!

Así es Nicosia, uno de los países que tiene la capital dividida. Captura de pantalla del canal Marco y Sara de Trip, imágen de Visit North Cyprus y mapa tomado de la BBC.
Las capitales de los países suelen concentrar el ritmo acelerado y, en muchos casos, el caos propio de ser el centro político y económico. Sin embargo, hay excepciones donde esa complejidad no solo responde a la dinámica urbana, sino a profundas divisiones históricas. Es el caso de Nicosia, considerada la última capital dividida de Europa: un lugar donde es posible salir de la Unión Europea a pie, simplemente al cruzar una calle.
La calle Ledra, en pleno centro histórico de la ciudad, es el eje de este fenómeno único en el mundo. Lo que parece una avenida comercial cualquiera, con tiendas, personas y cafeterías, termina abruptamente en un muro de cemento que divide dos países. Más allá de ese muro comienza otro país, otro idioma, otra moneda y otra cultura. En menos de cien metros, el euro da paso a la lira turca, las iglesias ortodoxas se convierten en mezquitas y las letras de los carteles cambian del griego al turco.
Sin embargo, este no es un cruce fronterizo ordinario. Es el resultado de un conflicto que lleva más de medio siglo congelado en el tiempo. Actualmente, este suceso convierte a Chipre en la isla dividida más particular del mundo.
La historia detrás de la línea verde entre estos lugares
El origen de esta división se remonta al 30 de diciembre de 1963, cuando el oficial del ejército británico Michael Perrett-Young trazó con un lápiz una línea verde en el mapa de Nicosia para frenar los enfrentamientos entre las comunidades grecochipriota y turcochipriota, según documenta la BBC. Esa delgada marca provisional se convertiría, con el tiempo, en una frontera real.
La situación se consolidó en julio de 1974, cuando Turquía respondió militarmente al intento de golpe de Estado apoyado por Grecia, invadiendo el norte de la isla. El resultado fue una partición definitiva: alrededor de 180.000 grecochipriotas se vieron forzados a abandonar sus hogares en el norte, mientras que unos 40.000 turcochipriotas pasaron al norte.
Desde entonces, la isla quedó dividida en dos países: entre la República de Chipre, miembro de la Unión Europea desde 2004, con el 80% de la población, y la República Turca de Chipre del Norte, reconocida únicamente por Turquía.
Entre ambas se extiende la llamada zona muerta o línea verde de Nicosia: una franja de edificios abandonados custodiada por fuerzas de paz de la ONU. En esa frontera se pueden evidenciar impactos de bala en las fachadas y ropa tendida en los balcones desde hace más de cincuenta años.
Cabe resaltar, que la la Organización de las Naciones Unidas ha desactivado más de 27.000 minas en la zona muerta que separa ambas partes de la ciudad. Sus soldados patrullan el pasillo intermedio entre los dos puestos de control.
El drama humano de una ciudad partida en dos países
Para aumentar el drama, durante décadas, familias enteras quedaron separadas por apenas diez metros: podían verse desde los balcones, porque cruzar la calle significaba arriesgarse a morir a manos de francotiradores o pisando una mina. La única forma de comunicación segura durante casi tres generaciones fue saludarse con la mano desde las terrazas.
Por lo tanto, no fue hasta 2003 cuando se abrió el primer puesto de control y los ciudadanos pudieron cruzar libremente. Sin embargo, la herida sigue abierta. La desconfianza mutua entre comunidades y la falta de un acuerdo político duradero han impedido cualquier proceso de reunificación.
En este momento, la frontera militarizada de Nicosia sigue siendo un lugar donde conviven la historia, el silencio, los edificios abandonados y la vida cotidiana de miles de personas que aprendieron a vivir con una ciudad que, todavía, no termina de ser una sola.
Fuente: "CRUZANDO a un PAÍS que NO EXISTE!", canal Marco y Sara de Trip, YouTube.