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La historia detrás de su sueño: el niño que cumplió su meta de ser coordinador ambiental de Hidroituango

Un joven del territorio esperó más de una década para cumplir el anhelo que nació en una clase de primaria. Hoy es coordinador ambiental del proyecto. Conoce cómo lo logró.

La historia de este joven se suma a la de miles de personas que han encontrado en Hidroituango una plataforma de empleo, formación y estabilidad económica Fotos: Hidroituango

La historia de este joven se suma a la de miles de personas que han encontrado en Hidroituango una plataforma de empleo, formación y estabilidad económica Fotos: Hidroituango

Desde muy niño, un habitante del área de influencia de Hidroituango escuchó por primera vez la palabra “hidroeléctrica” en el salón de clase. Aquella explicación sencilla sobre cómo la energía podía transformar territorios encendió en él una idea que lo acompañaría durante años: algún día quería trabajar como coordinador en ese gran proyecto que comenzaba a mencionarse en la región.


Hoy, después de un camino marcado por persistencia, estudio y oportunidades, ese niño es un profesional formado, coordinador ambiental del proyecto, padre de familia y sostén de su hogar. Su historia refleja cómo una obra de infraestructura no solo genera energía, sino que impulsa trayectorias de vida y abre puertas reales para las comunidades que crecen a su alrededor.



El caso de este joven es uno de los testimonios que hoy comparte Hidroituango S.A., la empresa propietaria del proyecto, para mostrar el impacto humano que se ha tejido en más de una década de desarrollo.


Un sueño que nació en el aula

La primera vez que escuchó sobre una central hidroeléctrica, el proyecto apenas era una idea en avance. Para él, representarían oportunidades que en su niñez parecían distantes: un empleo formal, la posibilidad de estudiar y un camino profesional que no era frecuente en su entorno rural.


Con los años, la construcción avanzó a un ritmo que lo hizo creer que tal vez no alcanzaría a prepararse a tiempo para hacer parte del megaproyecto. Sin embargo, la contingencia de 2018 —que obligó a detener y replantear fases de la obra— terminó convirtiéndose en una segunda oportunidad que él no imaginaba.


Mientras la región enfrentaba la incertidumbre, él aprovechó ese lapso para seguir estudiando y fortalecer su formación técnica y profesional. Lo que parecía un obstáculo para muchos habitantes se transformó, en su caso, en el tiempo necesario para acercarse más a ese sueño infantil.


Un coordinador que creció con el proyecto

Foto: Cortesía Hidroituango

Años después, ya con una preparación sólida y una trayectoria vinculada al cuidado del entorno natural, ingresó al equipo del proyecto como parte del componente ambiental. Con disciplina y compromiso, ascendió hasta convertirse en coordinador ambiental de Hidroituango, un rol clave en la protección de los ecosistemas del área de influencia.


Su empleo no solo le permitió construir una carrera estable. También le abrió paso para conformar una familia, convertirse en sustento del hogar y ser un referente para otros jóvenes que buscan oportunidades sin salir de su territorio.



Su historia demuestra que, cuando existen escenarios reales para el trabajo local, los sueños no dependen de la distancia geográfica, sino de las posibilidades de acceso. Y esas posibilidades, recalca, fueron posibles gracias a la continuidad del proyecto.


Hidroituango: energía que impulsa vidas

La historia de este joven se suma a la de miles de personas que han encontrado en Hidroituango una plataforma de empleo, formación y estabilidad económica. El proyecto genera empleo directo e indirecto para los habitantes de los municipios aledaños y ha facilitado procesos educativos ligados a perfiles técnicos y profesionales.


De acuerdo con la empresa, el talento local ha sido protagonista en diferentes etapas de la obra. Para Hidroituango S.A., estas historias permiten entender que el aporte del proyecto no se mide solo en megavatios, estructuras o cronogramas, sino también en vidas que encuentran un rumbo nuevo gracias a un empleo digno y sostenible.


Una historia entre muchas

Aunque su experiencia destaca por la emotividad de un sueño perseguido desde la infancia, no es un caso aislado. En los municipios del área de influencia se han formado electricistas, topógrafos, operadores, técnicos ambientales, profesionales administrativos y especialistas en diferentes áreas. Se estima que unos dos mil  habitantes de la zona son hoy parte activa del proyecto hidroeléctrico más grande del país.


Cada historia reafirma el impacto social de Hidroituango en Antioquia y la importancia de seguir fortaleciendo la relación entre el proyecto y el territorio. En este caso particular, el sueño cumplido de un niño se transformó con los años en un oficio, en un hogar construido y en un ejemplo para quienes siguen pensando en las posibilidades que ofrece la obra.


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