La historia de los jinetes de Lesoto: la comunidad donde el caballo es lo más importante y mide su riqueza en ovejas
Un país donde todo el territorio supera los 1.000 metros y el caballo define el destino de una cultura ancestral. Descubre más aquí.

Conoce el pueblo del caballo. Capturas de pantalla del canal de YouTube Lethal Crysis.
Para algunas culturas, los animales son casi como un guía espiritual. En el caso de los jinetes de Lesoto, el caballo no es solo un medio de transporte: es compañero, herramienta de trabajo y símbolo de identidad. Así lo documentó Rubén Díez, mejor conocido como Lethal Crysis, quien viajó hasta las montañas de Semonkong para retratar la vida de los llamados Basotho Horsemen.
El documental contextualiza a Lesotho, mejor conocido como el “Reino en el Cielo”. Se trata de un territorio sin salida al mar, completamente rodeado por Sudáfrica y considerado el país con la altitud mínima más alta del mundo, ya que todo su territorio está por encima de los 1.000 metros sobre el nivel del mar. En ese entorno montañoso y de clima extremo, especialmente durante el invierno con temperaturas bajo cero, se desarrolla la vida de las comunidades.
Los llamados cowboys de Lesoto son hombres dedicados al cuidado de ovejas y cabras en zonas de difícil acceso. Su labor diaria consiste en trasladar y vigilar el ganado en largas jornadas a caballo, atravesando montañas y terrenos inestables.
Cabe resaltar que muchas aldeas carecen de electricidad y agua corriente, lo que revela la fuerte dependencia que tienen hacia los recursos naturales.
Cultura ecuestre y tradición viva
El foco principal del documental es mostrar la conexión profunda entre los jinetes y el caballo Basoto, una raza propia del país reconocida por su resistencia, agilidad e inteligencia en terrenos abruptos. Los niños aprenden a montar desde edades tempranas, en algunos casos sin montura ni riendas, lo que evidencia la naturalidad con la que el caballo forma parte de esta comunidad.
Asimismo, la vestimenta cumple un papel clave en la identidad cultural. Las mantas tradicionales basoto, además de proteger del frío, indican estatus social según sus tejidos y bordados. Estas ropas, junto con gorros tradicionales como el mokorotlo, forman parte del paisaje habitual en las montañas.
Un dato importante es el sistema económico que sostiene a los jóvenes pastores. Muchos trabajan para propietarios de ganado y reciben como pago alrededor de 12 ovejas al año, es decir, una por mes. Este modelo les permite, con el tiempo, formar su propio rebaño y aspirar a independizarse económicamente. El ganado, más que el dinero, representa la principal fuente de riqueza en estas comunidades.
Ritos, fe y carreras de caballo en invierno
La vida en Lesoto no se limita al pastoreo. El video muestra el sincretismo religioso del pueblo basoto, que combina el cristianismo con antiguas creencias animistas. Los ritos de iniciación conocidos como Lebollo son fundamentales para el paso a la vida adulta. Durante meses, hombres y mujeres jóvenes permanecen en las montañas aprendiendo sobre su herencia cultural antes de regresar a sus comunidades.
Otro momento destacado son las carreras de caballos que se celebran en invierno. No se trata de una competencia masiva con un solo podio, sino de enfrentamientos entre dos o tres jinetes a la vez. La comunidad apuesta dinero o ganado. El premio final para el ganador general son animales, considerados el verdadero capital en la región. Las reglas son claras: existen líneas marcadas en el suelo y salirse de ellas implica perder la carrera.
El documental de Lethal Crysis documenta cómo estas comunidades mantienen vivas sus tradiciones en un mundo cada vez más globalizado. En las montañas de Lesoto, el caballo continúa siendo eje de la economía, la cultura y la identidad de un pueblo que ha hecho de la resistencia su forma de vida.