La diseñadora antioqueña que logró que la mamá de Elon Musk luciera sus joyas hechas a mano en Arabia
La diseñadora Sandra Roldán viste a la madre del magnate Elon Musk con piezas elaboradas por más de 15 comunidades tradicionales e indígenas.

Fotos: @srsandraroldan
El talento artesanal de la región antioqueña alcanzó un hito de proyección internacional en la industria de la moda de alta gama. La diseñadora industrial antioqueña Sandra Roldán, creadora de la marca de joyería artesanal SR Sandra Roldán, logró que sus colecciones tejidas a mano fueran lucidas en escenarios internacionales por Maye Musk, reconocida modelo, dietista y empresaria sudafricana-canadiense, quien es además la madre de Elon Musk, el magnate de la tecnología y fundador de empresas globales como Tesla y SpaceX.
Las piezas, elaboradas mediante saberes ancestrales por comunidades del país, captaron la atención de la élite internacional durante un exclusivo certamen de joyería celebrado en Oriente Medio.
La llegada de estas creaciones a las manos de la celebridad internacional se concretó tras una invitación especial realizada por la jequesa Moza bint Nasser, esposa del emir de Catar, quien convocó a Maye Musk para entregar el galardón al mejor joyero en Arabia.
La influyente modelo lució los diseños colombianos durante los tres días consecutivos que duró el evento oficial, destacando el valor cultural, la sostenibilidad y el origen comunitario de unas piezas tejidas íntegramente en hilo de coser, cristales y semillas, sin recurrir a metales preciosos tradicionales como el oro o los diamantes.
El origen de una marca nacida de la meditación y el tejido: Sandra Roldán diseñadora antioqueña
La historia detrás de la firma SR Sandra Roldán se remonta a una vivencia familiar profunda. La iniciativa surgió cuando la madre de la diseñadora afrontaba la espera de su tercera intervención quirúrgica de columna. Con el objetivo de canalizar la ansiedad del proceso médico a través de una meditación activa, Roldán motivó a su madre a retomar el tejido manual, una actividad artesanal que había practicado durante su vida pero que no había tenido la oportunidad de dar a conocer.
Este ejercicio creativo no solo brindó estabilidad emocional durante la recuperación, sino que sentó las bases operativas para la estructuración de una propuesta de diseño enfocada en la preservación de oficios en riesgo de extinción.
A partir de esa experiencia inicial, la diseñadora estructuró un modelo de producción descentralizado que integra actualmente a más de 15 comunidades indígenas, afrocolombianas y asociaciones de mujeres mayores distribuidas en 12 departamentos de Colombia.
La confección de una sola joya puede requerir un período de producción de cuatro a seis meses, debido a que las piezas viajan por diferentes regiones del territorio nacional para incorporar técnicas tradicionales como el bordado en Tutunendo y Quibdó (Chocó), la filigrana en Mompox (Bolívar), la talla artesanal de esmeraldas en Boyacá y el tejido en Antioquia.
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Dentro de las dinámicas comunitarias destaca el trabajo realizado con pueblos originarios de la selva del Putumayo y el Amazonas. En estas regiones, la recolección de semillas para la bisutería sigue un protocolo de respeto ambiental donde los sabios locales solicitan permiso al bosque y realizan la cosecha únicamente durante fases lunares específicas, aplicando rezos de protección que forman parte de la cosmovisión indígena contra las malas energías.
De la selva colombiana a las pasarelas de la élite internacional con Maye Musk
El vínculo entre la diseñadora antioqueña y la madre de Elon Musk se gestó de manera fortuita a través de redes sociales e intermediación internacional. Una estilista de origen ruso radicada en Estados Unidos adquirió inicialmente una gargantilla de la marca inspirada en el nido del ave gulungo.
Tras conectar con la propuesta estética y la historia social del proyecto, la estilista —quien asesora la imagen de Maye Musk— contactó a la diseñadora para solicitarle un lote completo de piezas en Nueva York con tan solo cuatro días de margen previo al viaje diplomático a Oriente Medio.
Roldán viajó personalmente a territorio estadounidense para entregar las creaciones y transmitir el trasfondo cultural de cada tejido. Tras analizar la procedencia de los insumos y la participación de las tejedoras mayores, la modelo internacional seleccionó las artesanías colombianas no solo para la gala principal de la alfombra roja, sino para la totalidad de sus apariciones públicas durante la cumbre en Arabia.
El propósito central de la marca se orienta hacia la generación de oportunidades económicas directas en los territorios de origen, evitando que los jóvenes de las zonas rurales deban migrar hacia las grandes ciudades en condiciones de vulnerabilidad. Al otorgar un valor económico justo a las artes manuales, el proyecto fomenta que las nuevas generaciones permanezcan en sus comunidades custodiando el legado cultural.
La consolidación de estas joyas en la alta costura internacional reafirma la relevancia de las artesanías colombianas como un referente de lujo consciente, sostenibilidad y preservación patrimonial ante el mundo.