Entretenimiento

La abeja que nadie había visto: guardacuencas hallan especie inédita en las montañas de Medellín

Descubren en Palmitas una abeja sin aguijón única en Medellín, prueba del buen estado de los ecosistemas protegidos de la ciudad.

Foto: Corregimiento de Palmitas

Foto: Corregimiento de Palmitas

En las montañas del corregimiento San Sebastián de Palmitas, un grupo de biólogos y guardacuencas protagonizó un hallazgo histórico para la biodiversidad de Medellín: por primera vez en la ciudad fue registrada la Melipona nigrescens, una abeja sin aguijón, endémica de Colombia y extremadamente difícil de observar.


Este descubrimiento se dio durante una jornada de monitoreo ambiental liderada por la Secretaría de Medio Ambiente, en medio de condiciones climáticas adversas. Sin embargo, la naturaleza se abrió paso y permitió el avistamiento de esta joya invisible de los ecosistemas tropicales. Una especie que solo anida en árboles de gran porte y se alimenta exclusivamente de flora nativa.


¿Qué especie de abeja es?

A simple vista, la Melipona nigrescens puede confundirse con la abeja africana, por su cuerpo oscuro y robusto, pero es muy distinta. Es inofensiva, tímida y selectiva, una polinizadora esencial para la reproducción de múltiples plantas que sostienen el equilibrio ambiental.


El hallazgo confirma que Medellín va por buen camino en su compromiso con la vida. Así lo expresó la secretaria de Medio Ambiente, Elizabeth Coral:



¨Las muestras recolectadas fueron llevadas al Museo Entomológico Francisco Luis Gallego, de la Universidad Nacional, donde servirán de insumo para futuras investigaciones científicas. Este descubrimiento ocurre en el mes alrededor del Día Mundial de las Abejas y confirma que Medellín avanza en su compromiso con la vida y la biodiversidad¨.


Colombia es hogar de cerca de 800 especies de abejas, pero esta es la primera vez que se registra la Melipona nigrescens en la capital antioqueña. El hecho representa no solo un avance científico, sino una señal del buen estado de las 3.000 hectáreas de ecosistemas estratégicos protegidas por la Administración Distrital, entre cerros, quebradas y bosques que rodean la ciudad.


Los guardacuencas, protagonistas silenciosos de esta historia, son quienes recorren día y noche estos territorios, vigilando su conservación y demostrando que cuidar el territorio es también dejarse sorprender por él.



Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp dando clic aquí.


Temas relacionados