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Esta es la historia de Lhakpa Sherpa, la mujer que ha subido 11 veces a la cima del Everest

Sabía que en la tradición sherpa, los nombres están asociados al día de la semana que nacen. Conozca la historia detrás de su récord.

Conozca la historia de Lhakpa Sherpa. Imágenes tomadas de: Netflix, IMDB y su Instagram/@mountain_queen_10

Conozca la historia de Lhakpa Sherpa. Imágenes tomadas de: Netflix, IMDB y su Instagram/@mountain_queen_10

Hay superheroínas sin capa, leyendas vivas y personas capaces de enfrentar desafíos extraordinarios. Luego está Lhakpa Sherpa, una montañista nacida en Nepal que ha llegado 11 veces a la cima del Monte Everest, más que cualquier otra mujer en la historia.


Su última cumbre fue el 17 de mayo de 2026. Alcanzó la cumbre alrededor de las 9:30 de la mañana y extendió así un récord que ella misma había establecido años atrás. Con este logro se convirtió en la primera mujer en completar 11 cumbres en la montaña más alta del planeta.



Sin embargo, detrás de esa cifra hay una historia de vida marcada por el abuso, el maltrato, el trabajo físico, las limitaciones económicas y psicosociales y una relación con las montañas que comenzó mucho antes de que su nombre apareciera en los registros mundiales del alpinismo.


De asistente de cocina a romper un récord de alpinismo en el Everest

Lhakpa Sherpa nació en 1973 en Balakharka, un pueblo de la región de Makalu, en Nepal. Creció en una zona montañosa remota, con acceso limitado a la educación, en donde a las niñas no las dejaban estudiar. Además, los matrimonios y las relaciones estaban arregladas.


Desde muy joven se acostumbró al esfuerzo físico de la vida en el Himalaya. En su adolescencia trabajó como porteadora, transportando cargas por caminos de montaña que eran utilizados por las expediciones de alpinismo.


No obstante, el momento que transformó su vida llegó en el año 2000. En ese año Lhakpa alcanzó por primera vez la cumbre del Everest y se convirtió en la primera mujer nepalí en llegar hasta allí y regresar con vida. Después volvería una y otra vez.


Sus 11 ascensos ocurrieron en el 2000, 2001, 2003, 2004, 2005, 2006, 2016, 2017, 2018, 2022 y 2026. Esa trayectoria la convirtió en la mujer con más ascensos al Everest registrados hasta ahora, todos llegando hasta la cumbre.


Una vida lejos de las grandes expediciones de los Sherpa

Pero este récord representa solo una parte de su historia. Nada ha sido fácil, después de trasladarse a Estados Unidos, Lhakpa tuvo que combinar su pasión por la escalada con trabajos de bajos ingresos y la crianza de sus hijas.


En ese momento nadie conocía sus hazañas en el alpinismo, por lo tanto, no podía obtener ganancias de sus logros deportivos. Además, en su vida personal atravesó una relación matrimonial abusiva de la que logró sobrevivir.



Prácticamente, logró salir de ahí por sus hijas. Su lucha siempre ha sido para inspirar, proteger y guiar a sus hijas, a las mujeres de Nepal y del mundo. 


Lhakpa Sherpa, la reina de la montaña, llevó su historia a Netflix

La vida detrás de las expediciones quedó registrada en el documental Mountain Queen: The Summits of Lhakpa Sherpa (La Reina del Everest: las cumbres de Lhakpa Sherpa de Netflix. Durante una hora y 44 minutos, la producción reconstruye su trayectoria personal, sus ascensos y los obstáculos que enfrentó dentro y fuera de la montaña.


Además, el documental pone sobre la mesa una realidad que suele permanecer detrás de las grandes historias del Himalaya: el trabajo de los sherpas, grupo étnico originario de las regiones montañosas de Nepal cuyos integrantes tienen un papel fundamental en las expediciones.


Los sherpas suelen abrir rutas, instalar cuerdas, transportar equipos y participar en tareas logísticas y de rescate. En el caso de Lhakpa, esa relación con el trabajo de montaña comenzó desde su juventud, cuando cocinaba en los campamentos y cargaba equipaje por los caminos del Himalaya antes de convertirse en una de las figuras más reconocidas del alpinismo femenino.


Con el ascenso del 17 de mayo de 2026, Lhakpa no solo regresó una vez más al punto más alto del planeta. Su nombre quedó ligado a un registro que ninguna otra mujer ha alcanzado hasta ahora: 11 cumbres del Everest.


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