EN VIDEO | ¿Puede una IA emocionar a millones? Este colombiano creó un video que tocó fibras tras el terremoto
Sebastián Lara creó un video con IA que tocó fibras tras el sismo y superó 5 millones de vistas. Conoce su historia aquí.

Una historia creada con inteligencia artificial logró tocar fibras tras el sismo del 10 de agosto. Así nació el video que llegó a millones. Fotos: cortesía
Un video con IA logró algo que parecía difícil: emocionar a millones de personas con una historia creada a partir de inteligencia artificial. Se trata de un video animado sobre la solidaridad después del terremoto del 10 de agosto de 2026, el cual se hizo viral y abrió una pregunta sobre el futuro de las industrias creativas: ¿la tecnología reemplazará a quienes crean, o permitirá nuevas formas de contar historias?
La historia detrás del contenido comenzó con una pregunta que guía el trabajo de Sebastián Lara: “¿Hasta dónde puede llegar una sola persona cuando la IA se convierte en su equipo?”. El ingeniero, nacido y residente en Armenia, Quindío encontró en la inteligencia artificial una nueva forma de unir tecnología, creatividad y narración.
El video realizado para la heladería Mi Mango recreó momentos de ayuda y unión después del sismo, mediante una estética de plastilina inspirada en el stop motion. La producción alcanzó más de 5,4 millones de reproducciones y fue vista por más de 3,4 millones de cuentas distintas en Instagram.
Pero el dato que más llamó la atención no estuvo únicamente en las cifras. En un análisis de más de mil comentarios, la reacción predominante fue la emoción de los usuarios. Mientras algunas personas preguntaban cómo se había realizado la pieza, la mayoría hablaba del impacto que les generó la historia.
Sebastián Lara, el creador que convirtió la IA en una herramienta narrativa
Detrás de esta producción está Sebastián Lara, un ingeniero de Sistemas y Computación nacido en Armenia, Quindío, quien durante 15 años ha trabajado en la creación de software, productos digitales y automatizaciones. Su recorrido comenzó en el mundo de la tecnología, pero con el tiempo encontró en la inteligencia artificial una oportunidad para conectar tres de sus intereses: la innovación, las historias y el cine.
Antes de crear películas cortas con inteligencia artificial, Lara dedicó su carrera al desarrollo de códigos y herramientas digitales. Esa experiencia, le permitió entender la tecnología no solo como un recurso técnico, sino también como una posibilidad para ampliar las capacidades de quienes crean y convertir ideas en nuevos formatos narrativos.
En conversación con Teleantioquia, explicó que su interés por la inteligencia artificial no está en utilizarla únicamente por la novedad de la herramienta, sino en usarla a favor, optimizar procesos que son mecánicos, y aprovecharla como un medio para transformar conceptos en historias que puedan conectar con las personas.
“Primero me atrajo la tecnología, pero muy rápido entendí que la herramienta no es lo más importante. Lo que realmente conecta con las personas es la idea, la emoción y la forma en que cuentas la historia”, afirmó Sebastián Lara.
Para el creador, la inteligencia artificial funciona como un equipo de apoyo dentro del proceso creativo, pero la dirección, la intención y las decisiones finales siguen dependiendo del ser humano, de la mente detrás del proyecto.

Con la llegada de nuevas herramientas de inteligencia artificial, Lara decidió cambiar su relación con la tecnología. En lugar de verla como una amenaza para su trabajo, comenzó a utilizarla para aumentar su capacidad de creación.
Desde su perspectiva, esta tecnología también está cambiando la forma en que se crean contenidos, porque permite que una sola persona pueda integrar conocimientos de distintas áreas como ingeniería, producción audiovisual y storytelling. Así, procesos que antes requerían grandes equipos ahora pueden ser desarrollados por creadores que sepan dirigir una idea y llevarla hasta una historia terminada. Además, considera que este escenario obliga a evolucionar y adaptarse a las nuevas posibilidades que trae la inteligencia artificial.
Para Lara, el valor diferencial no está únicamente en la herramienta utilizada, sino en la capacidad de imaginar, construir un mensaje y encontrar la forma adecuada de transmitirlo.
Así nació el video con IA del terremoto que llegó a millones de personas
La idea del proyecto surgió después de una conversación entre Sebastián y Héctor, dueño de Mi Mango. El objetivo inicial era crear una pieza que invitara a las personas a donar después del terremoto.

El proceso comenzó con una investigación sobre momentos de solidaridad ocurridos tras el sismo. Desde el inicio, Sebastián buscó que la historia estuviera por encima de cualquier elemento comercial. Por eso, descartaron incluir divisiones políticas o religiosas. Esa intención quedó resumida en una frase central del video: “No hubo bandos. Hubo manos.”

La producción pasó de la idea a la publicación, en cuatro días. Las imágenes y clips se generaron durante un fin de semana. El resultado final incluyó 64 imágenes generadas y 51 clips animados.
Sebastián utilizó herramientas de inteligencia artificial para desarrollar el proyecto, pero mantuvo la dirección creativa en cada etapa. La investigación, la selección de escenas y las decisiones narrativas fueron parte de su trabajo como creador.
Cuando la inteligencia artificial conecta con las emociones humanas
Para Sebastián, el impacto del contenido no está únicamente en la tecnología utilizada, sino en la capacidad de construir una historia con la que las personas puedan sentirse identificadas.
Necesito iniciar con algo que inmediatamente la gente reconozca y se sienta identificada, como que en su mente dijeran: ‘ese soy yo’, explicó sobre la construcción narrativa del video.
Según Lara, la intención era resaltar “la solidaridad, la lucha incansable de las personas y cómo nos apoyamos”, sin convertir la tragedia en un espectáculo. El creador considera que la inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para quienes tienen una idea clara; sin embargo, asegura que la parte más importante sigue siendo humana.
“La herramienta no es lo más importante. Lo que conecta con las personas es la idea, la emoción y la forma en que cuentas la historia”, concluye.
Para Sebastián Lara, la inteligencia artificial no reemplaza la creatividad, sino que funciona como un equipo de apoyo para desarrollar ideas. "La IA es el equipo, pero yo sigo siendo el director”, afirmó. La tecnología puede encargarse de la investigación, la organización, la producción y las tareas repetitivas, pero la intención y las decisiones importantes continúan dependiendo del creador.
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Desde su perspectiva, las nuevas herramientas permitirán que más personas conviertan ideas en proyectos audiovisuales sin necesitar grandes equipos. Para él, el diferencial estará en la capacidad de imaginar, construir relatos y entender cómo conectar con otros.
“La IA es como el dinero: expande lo que ya eres”, explica. “Si eres creativo, te da un equipo para crear”. Actualmente, Sebastián no busca convertirse en una agencia tradicional, sino construir un modelo basado en sus propios contenidos, una comunidad y productos desarrollados alrededor de sus aprendizajes. Su objetivo es demostrar hasta dónde puede llegar una persona cuando combina tecnología, creatividad y criterio.
“No quiero competir contra la IA ni entregarle todo. Quiero aprender a trabajar con ella, sin perder lo que nos hace humanos”, concluye.