EN VIDEO | Él es “El Tigre”, el vendedor de antigüedades que convirtió las calles de Medellín en su lugar de trabajo
Ramón Emilio Manco comenzó a trabajar a los ocho años y hoy custodia tesoros centenarios. Descubre su historia de resistencia.

Fotos: Tomadas de El vendedor de antigüedades | Son de la Calle | Teleantioquia
El programa de televisión Son de la Calle, producido y emitido de manera oficial por la cadena regional Teleantioquia, presentó un relato enfocado en el comercio informal y la preservación de piezas históricas contado la vida de un reconocido vendedor.
El capítulo documenta la historia de vida de Ramón Emilio Manco, un hombre originario del municipio de Cañasgordas, Antioquia, conocido popularmente en el sector comercial bajo el seudónimo de "El Tigre".
En esta emisión, el protagonista relata su extensa trayectoria laboral, la cual comenzó desde una infancia rural con profundas carencias económicas, hasta lograr consolidarse como un reconocido vendedor de antigüedades en el espacio público del departamento antioqueño.
De acuerdo con las declaraciones textuales emitidas durante la entrevista televisiva, su incursión obligatoria en el mundo laboral comenzó a la temprana edad de ocho años.
El comerciante explicó a las cámaras que esta situación se derivó directamente del abandono paterno, circunstancia que obligó a su núcleo familiar a enfrentarse a la supervivencia sin recursos. "Yo me crié en la montaña porque mi papá nos abandonó y nos quedamos solos. Entonces yo a los ocho años cogí el monte a trabajar", afirmó textualmente.
Debido a esta coyuntura específica, "El tigre" confirmó en la entrevista que no tuvo acceso a ningún tipo de educación formal durante su niñez.
Posteriormente, el testimonio documenta su migración hacia la capital antioqueña tras contraer matrimonio y allí inicio su historia como vendedor.
El vendedor del centro: el valor histórico y comercial de las reliquias
El inventario de "El Tigre" destaca por la comercialización de objetos antiguos con alto valor histórico, mecánico y coleccionable. Como una vitrola traída de Estados Unidos.
Según las cifras expuestas por el propio vendedor, este artículo de colección fue comercializado recientemente por la suma de un millón seiscientos mil pesos colombianos. El vendedor detalló las especificaciones técnicas del aparato de forma rigurosa, indicando que la vitrola funciona de manera mecánica y autónoma, pues opera exclusivamente mediante un sistema de cuerda, eliminando por completo la necesidad de utilizar fuentes de electricidad o baterías modernas.
Además de esta vitrola centenaria, el catálogo expuesto incluye teléfonos negros de disco, cámaras de fotografía tradicionales, charoles y jarras.
El Tigre, describe estos teléfonos clásicos como equipos de alta resistencia física que "aguantan lo que usted le haga". El comerciante asegura que este tipo de mercancía tiene una rotación comercial rápida y efectiva, ya que resulta altamente llamativa para los transeúntes que caminan por las calles de Medellín.
Interacción social urbana y legado familiar
El oficio diario en el espacio público requiere una interacción constante y directa con diversos sectores sociodemográficos.
Según relató para la producción de Teleantioquia, su permanencia en la calle lo expone al contacto con todo tipo de individuos, a quienes categoriza coloquialmente en su testimonio como "locos" o "gamines".
No obstante, su estrategia empírica de convivencia urbana se fundamenta estrictamente en la recepción amable de cualquier ciudadano. "Aquí la problema que llega, se recibe gentilmente, se recibe amistosamente", puntualizó el comerciante, demostrando cómo la resolución pacífica de conflictos es una herramienta fundamental de supervivencia y ventas.
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El comerciante califica a sus hijos como una bendición absoluta y destaca el trato respetuoso y en comunión que rige en su núcleo familiar. Aprovechando los micrófonos, "El Tigre" envió un mensaje directo a las nuevas generaciones, instando a los jóvenes a estudiar formalmente, evitar hacerle daño a terceros y luchar honestamente por una vida correcta.