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En Santo Domingo ya casi tienen un “San Antoñito”

Santo Domingo rescata su herencia literaria y gastronómica con rutas, museo, platos típicos y proyectos culturales únicos.

Fotos: Antioquia es Mágica

Fotos: Antioquia es Mágica

El retrato de Carrasquilla sobre su tierra

Crónica : En Santo Domingo ya casi tienen un “San Antoñito” por Óscar Andrés Sánchez, periodista y director de Turismo de Antioquia



“(...) Fue ello en Santo Domingo, un poblachón encaramado en unos riscos de Antioquia. Según unos se parece a un nido de águila, según otros a un taburete. Opto por el asiento. En todo caso, es un pueblo de tres efes, como dicen allá mismo: feo, frío y faldudo” ... esa descripción que hizo el célebre don Tomás Carrasquilla (1858 – 1940) en su autobiografía, que pudo ser considerada una diatriba a su patria chica, o la descripción de lo que algunos parroquianos pensaban de su pueblo para esos tiempos, es hoy el himno más excelso para este encopetado municipio del nordeste antioqueño, uno de los más visitados de la región, y no precisamente por falta de gracia. Su arquitectura urbana tradicional es oro en polvo.


Literatura en cada esquina del municipio

En el pueblo se respira literatura costumbrista cuando se camina y contemplan espacios como “La casa de Peralta”, un restaurante decorado con cuadros hechos con raíces sobre las obras de escritor, del artista local Bagley Franco, o “grillo”, como lo conocen sus paisanos; o se observa el mural del autor sentado en solitario, diagonal al atrio; o cuando se visita la Casa Museo, remodelada en 2015 y declarada bien de interés de la Nación, y que desde el año pasado tiene una nueva colección, de la también escritora y hermana del susodicho, doña Isabel Carrasquilla de Arango, casada con el fundador de Argos, y cuyas letras no fueron valoradas en su momento porque la mujer no contaba.


Patrimonio convertido en museo

En ese espacio, ubicado en plena esquina del parque central, funcionó hasta el 2008 una cacharrería y un taller de alhajas, cuando fue comprado por el Municipio y la Gobernación por la bicoca de $65 millones, la mejor inversión del siglo en ese territorio. En la otra esquina está la Calle de la Poesía, peatonal que, con frases del escritor, colgadas en retablos de madera en la pared, invita a leerlo. Ahí mismo, entre buenos lugares para tomar café y comer, se encuentra el restaurante “El cafecito de Tomás”, porque en el paladar también se siente el legado de nuestro Miguel de Cervantes criollo.


La gallina enjalmada, sabor con historia

Desde 2021, con el apoyo de Antioquia es Mágica, en alianza con el Colegio Mayor, los dominicanos cuentan con un plato representativo, la “gallina enjalmada” que, si bien no era común en la mesa actual, sí lo fue en la infancia del creador de “Frutos de mi Tierras”. En una conversación con su amiga, Sofía Ospina de Navarro, autora de los más importantes textos de culinaria paisa, le dijo que extrañaba esa exótica preparación, que se había perdido de las cocinas antioqueñas. Le hizo una breve descripción sobre las “presitas” del ave y la inmortalizó en su texto “La abuela cuenta”. En ese primer ejercicio de convocatoria solo lo aprendió a hacer este restaurante, que ya se queda pequeño ante la demanda.


En los próximos días se replicará de nuevo este saber con varios restaurantes. “Empezamos a prueba y error y logramos consolidar uno. En Salamina (Caldas) una señora había hecho este plato para un concurso, y nos basamos en esa receta, con los chefs que nos facilitó la Gobernación. Lo hacemos con contramuslos de pollo, por textura y facilidad. Llevan un adobo previo de 12 horas. Luego se pasa por una cocción y se le pone la cubierta, o enjalma, antes de llevarlo a horno. Esta se prepara con miga de pan, varios licores, huevos, sal, pimienta y una grasita de cerdo, que también mencionó don Tomás. Va acompañado de una ensalada de cidras, puré de yuca y hogaito”, precisa Catalina Parra, cocinera. No hay mejor cierre de esta faena que un “cafecito de mi Dios”.


Santo Domingo: Fe y tradición religiosa

Y es que todo lo están poniendo bonito. Organizaron el kiosco de los músicos, o retreta... y ahora que ya casi tienen un santo de verdad, al que todos quieren, no un “Damiancito”, el párroco lidera el ornato y mantenimiento de la Iglesia, consagrada a Santo Domingo de Guzmán. Alberga un museo de arte sacro y una reliquia de primer grado (huesillo del cráneo) del mártir y obispo Jesús Emilio Jaramillo, beatificado en septiembre 2017 por el Papa Francisco, en medio de su visita apostólica a Colombia. Tienen fe de que su causa de canonización llegue a buen término. Su casa natal está en manos de privados, pero el Municipio la quiere comprar, máxime ahora que son parte de la nueva Red de Turismo Religioso de Antioquia (Retra), creada por la Gobernación.


En 1968 un terremoto movió tanto este “taburete” y dejó semidesnudas las torres de la iglesia, pero como nada les ha quedado grande a los dominicanos, decidieron terminar de demoler y a punta de rezos, empanadas y donaciones de personas prestantes volvieron a reestablecerlas, eso sí, menos majestuosas.


Teatro, cine y patrimonio urbano

Lo que sí es todo un espectáculo es el Teatro Municipal, también ubicado en la centralidad. Se aprecia al ingreso la señalética pedagógica que diseñó la Universidad Eafit en los 127 años de su primer cuento: “Simón el mago”, historia que inspiró la película del mismo nombre del cineasta paisa Víctor Gaviria, y que se rodó en este “nido de águila”, en 1993, con personajes naturales.


Monumentos y congresos literarios

A todo el frente están ubicados otros dos referentes: en todo el centro el monumento “La fuente de los perros” (cuatro en total), que data de 1900, del escultor Hugo Alberto García, y concebida por el también escritor costumbrista, hijo de estas tierras, Francisco de Paula Rendón; y en un costado el busto de don Tomás, en bronce, del artista Juan Múnera, instalado en 2019. En su honor la Alcaldía, liderada por el alcalde Fabio Ignacio Mira, prepara el 1er Congreso de Literatura Costumbrista, de la mano de la Secretaría de Turismo de la Gobernación de Antioquia. “La meta es que de todo el departamento y de otras partes del país llegue gente a este pueblo, atrapados por la magia de la literatura costumbrista”, comenta Yessica Correa, coordinadora de turismo local.


Rutas literarias y murales con personajes

También quieren que Aguedita Paz, Damiancito o San Antoñito, el padre Casafús, Dimitas Arias o el “Tullido”, Regina, Timbre de Gloria, Rufo Daza y su hijo Rufito, “El Zarco”, Francisco Vera, don Ceferino, Simón el mago y Frutos, y hasta la Marquesa de Yolombó, entre otros personajes mágicos de sus cuentos y novelas, cobren vida en algunos muros del pueblo, en los bajos del atrio, y en las escalinatas que conectan el sector San Miguel con el Alto Miraflores, en lo que se llamaría La ruta literaria; pero que además sean personificados por personas reales, del hoy y siempre, que puedan interactuar con propios y visitantes.


Casas coloniales y puertas vivas en Santo Domingo

La mayoría de las casas del entorno central y la periferia conservan las fachadas en tapia y balcones coloniales. Sobresale la sede del Concejo Municipal, recién restaurada. Debajo queda la Oficina de Turismo, que alberga gran variedad de emprendimientos locales, desde jabones de miel hasta imanes tallados con el rostro del hijo del ingeniero y la ama de casa que tanto reconocimiento le han dado a este pueblo. Quieren conservar este patrimonio, que ya se ve amenazado por proyectos urbanísticos.


En el atrio también hay lugares mágicos para compartir, y desde ese punto se divisa la Calle Real, donde se desarrolló la primera etapa de un proyecto denominado “Puertas vivas”, que no es otra cosa que la iniciativa de artistas locales, liderados por Martín Chaverra, de dejar plasmado en el ingreso de las viviendas el alma de la familia que la habita. La mayoría tienen dibujos de las mismas plantas o flores que conservan en el jardín, o relacionados con el oficio del anfitrión. Por ejemplo, en la casa de Rosalba Saldarriaga, mamá de uno de los artistas, las flores de la puerta están pintadas en estilo de punto de cruz, porque ella trabaja este bordado hace años.


Legado arquitectónico y vías férreas

Al fondo de esa calle, que se conecta con un camino de arriería, con canelones, que conduce a la vereda La María, se encuentra una capilla monumental, consagrada al Corazón de Jesús, y cuya construcción inició en 1925. La fachada fue diseñada nada más y nada menos que por el arquitecto belga Agustín Goovaerts, quien dejó un gran legado en toda Antioquia, luego de ser contratado por la Gobernación. Es una edificación ecléctica, con elementos del estilo gótico, según el inventario patrimonial local.


Este patrimonio se suma a las tres estaciones del tren que están en la jurisdicción: Botero, Porce y Santiago, ubicadas a lo largo de 16 km de vía férrea, donde se ha gestado en los últimos años un fenómeno de visitantes alrededor de los balnearios, y propiciado por la cercanía al Valle de Aburrá con las nuevas vías 4G, una hora aproximadamente, pero que el Municipio quiere entrar a regular, para que sea sostenible y ordenado. Ya la lejanía de la ciudad, como le tocó a Carrasquilla y que con maestría remembra en su prosa, cuando no tenía otra opción que surcar estas montañas en mula y en largas jornadas, es solo un recuerdo literario. El presente apenas se empieza a escribir, con buena tinta.


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