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En pleno barrio Prado hay una casa con forma de barco: esta es la historia detrás de su curioso diseño

Construida en los años 40, la sede de Asmedas rinde homenaje a los barcos del río Magdalena. Conozca su historia y detalles arquitectónicos.

Fotos: Redes Sociales

Fotos: Redes Sociales

El tradicional barrio Prado de Medellín continúa sorprendiendo a propios y extraños con los tesoros arquitectónicos que celosamente resguarda en cada una de sus cuadras. Entre las edificaciones patrimoniales que componen este sector histórico destaca una particular construcción conocida popularmente como la casa Asmedas. Su característica más llamativa es que posee una indiscutible forma de barco, un diseño vanguardista para la época que rinde homenaje directo a las emblemáticas embarcaciones que surcaron las aguas del río Magdalena durante el siglo XX.


De acuerdo con los registros históricos recopilados sobre la zona, la edificación fue levantada en la década de 1940 bajo la concepción estética y estructural de los arquitectos Ignacio Vieira y Federico Vázquez. Estos mismos creadores dejaron una huella imborrable en la topografía urbana de la capital antioqueña al diseñar otros proyectos emblemáticos inspirados en la estética náutica, como el célebre edificio La Naviera. La idea detrás de estas estructuras consistía en traer el imaginario de los puertos y los viajes fluviales a una ciudad andina en plena expansión industrial.


Detalles náuticos y el misterio de sus primeros dueños

El diseño de la casa Asmedas no se limita a su fachada exterior con líneas curvas y proas de cemento. Al adentrarse en sus espacios, la inspiración acuática se manifiesta en los detalles y el mobiliario interior, donde elementos decorativos, acabados en pisos y formas evocan la vida a bordo de un bote y la fauna de los ríos. Esta atención milimétrica al concepto naval refleja el nivel de experimentación arquitectónica que se vivía en Medellín a mediados del siglo pasado.



Uno de los datos más curiosos que envuelve el origen de esta propiedad es el encargo inicial de su construcción. La obra fue solicitada por la acaudalada familia Cohen. Sin embargo, según diversas fuentes históricas y relatos locales, los miembros de esta familia nunca llegaron a habitarla de forma permanente. Convirtieron a la estructura en una especie de monumento habitado por el tiempo y las transformaciones urbanas de la ciudad.


El patrimonio vivo del barrio Prado

Hoy en día, la conservación de esta joya arquitectónica forma parte de las iniciativas culturales que buscan revitalizar el sector. Que una estructura con forma de embarcación se mantenga en pie en pleno corazón urbano demuestra cómo la arquitectura puede narrar la historia de un país volcado al comercio fluvial antes de la consolidación de las carreteras modernas.


Para los amantes de la historia local y la arquitectura patrimonial, recorrer las calles de Prado y detenerse frente a la antigua casa Asmedas representa un viaje en el tiempo hacia los años dorados. El inmueble continúa en pie, integrando la memoria de los barcos de vapor con el paisaje urbano de Medellín.


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