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El legado vivo de la Biblioteca Pública Piloto: la guardiana del patrimonio histórico de Medellín

La Biblioteca Pública Piloto reafirma su papel como epicentro cultural y puente entre el pasado y el futuro de Medellín.


Foto: Cero Cetenta

Fundada como un proyecto de alfabetización en los años cincuenta, la Biblioteca Pública Piloto ha evolucionado hasta convertirse en un centro cultural y patrimonial único en América Latina. Hoy, entre fotografías históricas, arte, literatura y tecnología, conecta generaciones y teje la memoria de una ciudad que se reinventa. "La Piloto salvaguarda la memoria histórica para el presente y para las generaciones futuras, es un patrimonio vivo que conecta a los ciudadanos con su historia y fortalece su identidad cultural",  expresa Esteban Giraldo González, Director de la BPP.
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Un centro vivo de conocimiento, aliado clave para la Serie Cosiaca


En la Piloto no solo se leen libros. También se conversa, se escucha música, se escribe, se ve cine y se investiga. Esta concepción amplia y generosa del saber ha convertido a la Biblioteca en un centro vivo, donde confluyen artistas, científicos, investigadores y curiosos con el objetivo de aprender. Precisamente, la serie Cosiaca de Teleantioquia-un antioqueño lleno de costumbres y dichos populares, cuyo estreno será el 25 de mayo de 2025, como parte de la celebración de los 40 años de Teleantioquia- brindó un amplio repertorio de material de archivo para la documentación de este proceso. 

Cada rincón de su sede, ubicado en el corazón del barrio Carlos E. Restrepo, respira cultura. A su alrededor, hay nuevas generaciones que encuentran allí información y también un lugar para el pensamiento, el encuentro y la creación. "La diferencia a la BPP de otras bibliotecas públicas del Sistema es que la BPP es la única biblioteca del país fundada por la UNESCO. En el mundo, es la única de su tipo que pervive", relata Giraldo.
Foto: Biblioteca Pública Piloto

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La Biblioteca: patrimonio que dialoga con el presente


Durante décadas, La Piloto ha conservado documentos únicos: desde cartas entre poetas, planos antiguos y caricaturas, hasta fotografías que narran la transformación urbana y humana de Antioquia. 

Este patrimonio no solo se guarda, se exhibe, se estudia y se comparte. Y esto es lo que ha venido haciendo este centro cultural y patrimonial único en América Latina. 

Su Torre de la Memoria resguarda más de 1,7 millones de imágenes que reconstruyen la historia de Colombia desde 1848 hasta 2005. Este edificio no es solo funcional, es simbólico: una apuesta pública por cuidar la memoria colectiva de toda una región.

Una biblioteca que se multiplica en cada lector


El impacto de la Piloto no se queda en sus salas ni en sus pasillos. Cada vez que un estudiante consulta un archivo, cuando una familia asiste a una actividad o que alguien toma un taller y se lo lleva a su comunidad, la biblioteca se extiende. De esta manera, se convierte en un agente activo del tejido social de Medellín.

Además, trabaja en red con otras instituciones, comparte agendas culturales y fortalece el diálogo interinstitucional para ampliar su alcance y relevancia.

Los logros actuales de la BPP también son posibles gracias al  apoyo de la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín y su Subsecretaría de Bibliotecas, Lectura y Patrimonio. “Esta alianza, que trasciende lo bibliotecario, nos permite liderar los Eventos del Libro, operar el Centro de Investigación Cultural desde 2024 y soñar juntos con que Medellín sea Capital Mundial del Libro en 2027, año en el cual la BPP cumplirá 75 años”, señala su director.



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Un museo en construcción y un ecosistema digital


La riqueza artística de sus colecciones ha llevado a que, recientemente, la Piloto sea incluida en el Sistema de Información de Museos de Colombia (SIMCO). Pinturas, esculturas y archivos fotográficos la proyectan como la primera biblioteca-museo del país.

Y no se detiene ahí. Con su apuesta digital, ya suma 1.500 préstamos mensuales de libros y audiolibros, y cuenta con espacios interactivos donde los visitantes pueden experimentar con el lenguaje, la imagen y la historia de formas innovadoras. 

"La Piloto salvaguarda la memoria histórica para el presente y para las generaciones futuras. La Biblioteca es, pues, el espejo donde se mira la ciudad para fundar su memoria y fijar su imagen", refuerza Giraldo, su director

La Piloto es una de las tres bibliotecas creadas por la UNESCO en 1952 para poblaciones de escasos recursos. De aquellas tres —una en África, otra en India y una en América Latina— fue Medellín la ciudad elegida para levantar este proyecto pionero.

Hoy, siete décadas después, la Biblioteca Pública Piloto sigue cumpliendo su promesa: ser un gran centro de pensamiento para el continente y un motor de alfabetización, creación y memoria. Un lugar donde el pasado conversa con el futuro y donde cada visitante encuentra una chispa para imaginar y construir.

 

 

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