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El corazón del muralismo puro late en San Carlos

San Carlos, Antioquia, se transforma en una galería a cielo abierto gracias al muralismo de "Joselo" y el arte local.

Fotos: Antioquia es Mágica

Fotos: Antioquia es Mágica

Crónica por: Óscar Andrés Sánchez, periodista y director de Turismo de Antioquia


Un niño observa por el entresijo de la ventana como miembros de un grupo armado ilegal pintan las paredes al frente de su casa. Su mamá, doña Berenice, lo observa con esperanza y le dice, entre susurros, porque los paramilitares aún estaban al frente, que “alguien algún día iba a ser capaz de tapar esas cosas tan feas que estaban haciendo esos muchachos...” y por eso cuando surgió “Joselo” para el mundo en “Titanes Caracol”, la mamá recordó esta escena y le dijo: “mijo, esa persona fue usted”. Por eso dice que la idea de este proyecto no fue de él sino de su mamá, “que puso esa semillita en su cerebro y que años después estalló. Hasta mural le tocó, a regañadientes, porque lleva su rostro.



Un muralista reconocido: José López Rincón, “Joselo”

José López Rincón, “Joselo”, es uno de los muralistas más reconocidos de Colombia. Su roce social inicial fue con el teatro callejero. Hoy es el responsable de que, con sus 167 murales, propios o dirigidos, y muchos más en proyección, el municipio de San Carlos, en el Oriente antioqueño, sea reconocido en el departamento como una de las galerías de arte a cielo abierto más grandes del país y se prepare para lograr un Guinness Récord en Latinoamérica, como el municipio de más murales con línea narrativa y estética.


El arte como herramienta de resignificación

“Acá el conflicto no ganó. Muchos nunca se fueron, otros fuimos y volvimos. El arte fue una herramienta muy importante para resignificar nuestra historia y darle valor. Donde otros, en otro momento, plasmaron odio, nosotros plasmamos vida, y nos llena de orgullo tener una ruta de sueños y esperanza”, afirma el artista. En 2018, buscando que más personas en el mundo conocieran este territorio y se unieran a esta iniciativa, hicieron el Primer Encuentro Internacional de Muralismo. La quinta versión la harán este año, porque la pandemia y luego la desidia administrativa, impidió que se hiciera durante dos años.


El recorrido por los murales de San Carlos

El tour se hace a pie o en bicicleta. El punto de partida es el Parque Educativo Génesis, en toda una esquina del parque central, donde está ubicada la Oficina de Turismo, pero también el “Mercado Local San Carlos”, un emprendimiento en que se encuentran los mejores productos de la región, desde cafés, hasta vinos, chocolates, artesanías y el tradicional licor Viche, a base de caña de azúcar, producido por la licorera artesanal “El abuelo Abel”. Y siguiendo con los nombres más creativos, en toda esa esquina, donde está el mural de la chiva escalera, hay un mural que se llama: La chiva. Como coge dos cuadras, permite la perspectiva del vehículo real, y hasta tiene incrustadas en la pared las escaleras de hierro, donde es imperdible la fotografía, para simular que se va “colgado” en un bus escaleras.


La chiva escalera: un símbolo de resiliencia en San Carlos

Este colorido vehículo, con líneas geométricas perfectas, es todo un símbolo de resiliencia. Acá están en escena don “tistis”, conductor toda la vida de carros escalera y un ayudante típico de escalera, “guasquilo”. En este medio de transporte se efectuó el desplazamiento. La gente cogió sus corotos, cargó con lo que pudo, y abandonó el campo, su tierra, su vida, todo, en busca de oportunidad en una ciudad desconocida, pero como “nos enterraron sin saber que éramos semilla”, como se lee en uno de los murales, al pasar de los años fueron esos mismos vehículos los que le dieron la bienvenida al retorno y a la esperanza, y a la materialización de muchos sueños.


Los sueños que florecen en las veredas de San Carlos

Uno de esos sueños se encuba en las veredas otrora azotadas, pero hoy florecientes, como San Miguel, Samaná y Palmichal, donde cultivan el alimento de los dioses: el cacao. Muchas familias sostienen su sustento de la comercialización del producto, que también es la materia para otro sueño: Chocofruts, Industria de Chocolates Artesanales, la empresa que Luisa Gómez, junto a otras dos mujeres, montó en su propia casa, de dos plantas, y que hoy endulza paladares en Medellín y muchos municipios de Antioquia con sus apetitosos chocolates de yuca con aguardiente, chocolate blanco vegano, y el de leche de coco. Algunos tienen trazas de café y otras semillas como fríjol o maíz, que se siembran cerca de los cultivos de cacao. Han sido ganadores varias veces del programa Antójate de Antioquia, de la Gobernación.


La gastronomía local como reflejo de la identidad de San Carlos

En el empaque, de material biodegradable, muestran un mapa del territorio, una breve descripción del origen, y algún pájaro emblemático, como el mosquerito canelo, que revolotea por los cultivos, engalanado con ilustraciones de los inmensos cañones. En la parte de abajo combinan la atención al público con la preparación de café, que traen de Puerto Rico, una de las veredas más altas del municipio, y otras bebidas orgánicas, y también con platos livianos a la carta. Le muestran a la gente el proceso básico y les permiten que hagan su propia chocolatina. La mascota de la empresa es Pablito Pachoncito, y la exhiben en gran tamaño, para que la gente se pueda tomar la fotico. En el segundo piso se puede observar todo el proceso industrial, pero con menos público y usando elementos de salubridad.


San Carlos: de la tradición al turismo

El parque principal se ve más grande de lo que es, porque el ladrillo fue extendido a la vía pública. Están estrenando hotel en toda la esquina, al frente del quiosco tradicional, el Casa Colonial, y también la Panadería Fusión, donde rescataron el pandebono excepcional: “si no le gusta, no lo paga”, dicen cuando se pide. Pero también hay otros hospedajes, finca-hoteles y hosterías, como Alcatráz, ubicada en la entrada a la zona urbana, al lado del río San Carlos, donde tienen una cocina que desde el aroma enamora. Pero donde uno se puede comer los mejores y más originales platos, y con los mismos insumos que da la tierrita, es en el “Restaurante Paisano”, en el que se respira amor por San Carlos en toda la decoración.


La chef Manuela Pastor: un talento local

La artista y genio es la chef local Manuela Pastor, quien desde niña ayudaba en la cocina de la casa. Cuando terminó el colegio aprovechó unos cursos de panadería y repostería que fueron a dar al pueblo. Aunque tenía en la retina ser médico, empezó a estudiar en la Escuela de Gastronomía, en Medellín, pero solo pudo hacer dos semestres. Con lo aprendido cocinaba para eventos especiales. Participó del proyecto “Destino San Carlos”, para revertir eso de que acá solo se conseguía bandeja con fríjol y pollo asado. Recorrió veredas, corregimientos y conoció emprendimientos, y sobre producción campesina, los animales que criaban... sus historias.


La cocina de San Carlos: innovación y tradición


“Empecé también a escarbar en mi baúl de recuerdos todo lo que mi abuelita me cocinaba de niña, lo que me contaba, sus ancestros... y así un día de inspiración empecé a pensar en todos los ingredientes principales, y empecé a jugar y armar platos, combinaciones, revisando si sabía rico. Mi cocina respeta la ancestralidad del plato, la historia, pero llevamos la tradición a otros niveles de alta cocina, nuevos sabores y texturas”, recuerda Pastor, quien en 2019 arrancó esta empresa gastronómica. En 2020 la pandemia la obligó a replegarse de forma anticipada, como muchos otros emprendedores. Luego tomó aire y hace unos meses regresó con más fuerza que nunca.


Platos que narran historias de la tierra

La entrada es una cuajada como la que muchos campesinos sancarlitanos preparan en sus casas, con la leche de sus vacas, pero está apanada con yuca, melado y croqueta. “La yuca no falta en la cocina local, y en esta ocasión la acompañamos de un melado de borojó y guayaba, dos frutos que, si bien no son autóctonos del municipio, sí se cultivan en la zona y de niños siempre los teníamos a la mano”, explica Pastor. El plato fuerte es un sancocho no sancocho... bautizado “El bosque de Santa Rita”.


El arte continúa transformando San Carlos

Y retomando los murales, tendría uno que dedicar varios días para poderlos ver todos, porque incluso varios han ido a parar a las veredas del pueblo. Sobre las paredes de la fastuosa Casa de la Cultura hay obras increíbles, como la del peruano Zelva 1, pintado en 2018 en colaboración con “Joselo”. Entrelaza dos pueblos ancestrales separados por miles de kilómetros, pero unidos por la riqueza cultural y étnica, y un gran corazón que permite la circularidad del agua, la tierra y los alimentos.


La Casa de la Cultura de San Carlos y su vínculo con la comunidad

También hay otro del mismo artista, contiguo, y en la parte derecha aguarda un gran muro - lienzo para los visitantes del próximo festival internacional. Y en el hall de la Casa, que tiene un teatro para 200 personas, y justo en el ingreso de la Biblioteca, hay una obra del maestro colombiano Paucar, que tiene su estampa en Wynwood con su increíble técnica de rodillo con extensión. Se trata de la segunda obra de una serie que llamó “el ensayo”, que refleja la espontaneidad que hay previo a algún espectáculo o actividad artística.


San Carlos: un lugar lleno de tradición y esperanza

Y el “conejillo de indias” fue el propio Joselo... Al frente está retratado don Antonio, campesino retornado de la vereda La Hondita, que usaba mucho la expresión “Bendito”, como casi todos los lugareños, y se podría decir sin temor a error, como casi todos los orientales paisas. Hay otro hermoso lienzo, de un campesino, hecho por el artista ecuatoriano Apitatán, acompañado de la frase “Reconocer la tradición es cuidar la raíz”.


La solidaridad en tiempos de pandemia: un mural que recuerda la esperanza

Y unos metros más adelante “Joselo” nos descresta con una escena conmovedora, como todas las del recorrido del muralismo: padre e hijo, en medio de dos golondrinas, que llevan una de las bolsas de ayuda humanitaria que él y un grupo de amigos voluntarios, entre ellos el actual alcalde, Santiago Daza, el más joven de Antioquia, entregaron a muchas familias que no tenían nada que comer en pleno confinamiento provocado por el Covid-19, en el primer semestre de 2020.


La mujer, la fe y la esperanza en los murales

Muchos murales también rinden tributo a la mujer, que logró, en el encierro sin pandemia, pero a causa del virus letal del conflicto, tender redes de socialización, comercialización y comunicación, para mantener el hilo que pende la vida, la fe, la unión y la esperanza.


Un proyecto que se expande a toda la región

Este proyecto lo quieren replicar, con su propio estilo, en los otros 11 municipios que integran la Provincia Aguas, Bosques y Turismo, con apoyo de la Fundación Pintuco, para que la gente se motive a hacer el circuito. La Alcaldía también quiere convertir a San Carlos en un distrito turístico inteligente y conectar la zona urbana con el Sendero Ecológico que conduce a Las cascadas.


San Carlos: un destino turístico emergente

Continuando con la originalidad de los nombres, donde la Providencia los bendijo también como el mejor lugar del país para la práctica del cayoning, con grandes caídas de agua... turismo de aventura del más alto turmequé, liderado por dos deportistas y operadores: Alex Foronda, de Turismo San Carlos; y Manuel Giraldo, de Ecoguías. Se están preparando para una nueva versión del Chispero Fest, en agosto próximo. Más aventureros del mundo pondrán su corazón a latir en San Carlos.


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