Durante 35 años grabó televisión sin descanso: hoy su archivo es considerado un tesoro histórico
Con 71.000 cintas, su archivo privado es hoy un tesoro histórico clave para entender cómo los medios moldearon la realidad durante tres décadas.

Fotos: @postmediaok
Durante 35 años, Marion Stokes llevó a cabo una misión que, para cualquier observador externo, podría parecer obsesiva, pero que para los historiadores actuales constituye un hallazgo invaluable. Desde 1977 hasta su fallecimiento en 2012, esta bibliotecaria, activista y productora de televisión estadounidense se dedicó a registrar la emisión televisiva las 24 horas del día, sin interrupciones, vacaciones ni pausas. Su meta era clara: conservar la memoria original de los hechos antes de que las cadenas de televisión, por razones de espacio o gestión, descartaran.
La motivación de Marion Stokes iba más allá de un simple coleccionismo. En un periodo previo a la digitalización masiva y al surgimiento del término “fake news”, ella comprendió que el control de la información televisada equivalía al control de la memoria colectiva. Ella transformó su hogar en un centro de grabación tecnológicamente avanzado, llegando a operar simultáneamente hasta ocho videocaseteras para cubrir diversos canales.
Un archivo que nació con las noticias 24/7
El proyecto de Stokes tomó una dimensión mayor durante la crisis de los rehenes en Irán en 1979. Aquel evento fue un punto de inflexión mediático que dio origen al formato de noticias constantes, un ciclo que nunca se detuvo. Al notar que este nuevo modelo informativo moldeaba la percepción social de forma inmediata, Marion intensificó su trabajo. No solo registraba los noticieros principales; también capturaba comerciales, programas de entrevistas, contenido misceláneo e incluso errores técnicos o bloopers.
Para ella, cada fragmento de la señal televisiva era una pieza fundamental de identidad social. Al conservar estos registros, documentó cómo los anuncios publicitarios, las narrativas periodísticas y el entretenimiento diario estructuraban el pensamiento crítico de la sociedad estadounidense. Este esfuerzo constante se convirtió en uno de los archivos televisivos privados más grandes y detallados del mundo. Capturando eventos que van desde transformaciones políticas globales hasta la evolución de la cultura de consumo.
El legado en la era digital de Marion Stokes
Tras el fallecimiento de Marion Stokes el 14 de diciembre de 2012, su labor no quedó en el olvido. Su colección, compuesta por aproximadamente 71.000 cintas en formatos VHS y Betamax, fue donada al Internet Archive. Actualmente, esta organización trabaja en la digitalización y preservación de este inmenso volumen de información, permitiendo que investigadores, cineastas y el público general puedan consultar los hechos tal como fueron transmitidos en su momento.
El valor de esta donación es incalculable para el periodismo moderno. En un entorno donde la inmediatez de internet a menudo borra el contexto de las noticias pasadas, el archivo de Stokes permite verificar cambios en la narrativa, la evolución de los discursos políticos y la representación de diversos sectores de la sociedad a lo largo de más de tres décadas. La labor de esta mujer subraya una verdad fundamental en el ámbito de la comunicación: quien custodia el archivo, protege la capacidad de la sociedad para recordar los hechos con precisión.
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Hoy, el trabajo de Marion Stokes es citado como un ejemplo pionero de preservación mediática. Lo que comenzó como una labor solitaria desde su residencia, se ha transformado en una referencia académica y cultural. La digitalización de estas cintas garantiza que los hechos no se desvanezcan con el tiempo, asegurando que futuras generaciones tengan acceso a la historia original, protegida de cualquier forma de reescritura, manipulación o pérdida accidental.