Debajo de los casinos de Las Vegas existe otra ciudad: la historia de la “gente topo” que vive en túneles
A metros del lujo de los casinos, existe una sociedad que vive en la oscuridad. Conoce todos los detalles aquí.

Así viven las personas debajo de los hoteles y casinos de Las Vegas: Capturas de pantalla de los canales Los Documentales de Ruhi Çenet y Clavero.
En las ciudades donde circula mucho dinero también se ocultan realidades difíciles de ver. En Las Vegas, bajo los hoteles y casinos que cada noche generan millones de dólares, existe una extensa red de túneles pluviales que se ha convertido en refugio para cerca de 1.500 personas.
Allí, en aproximadamente 320 kilómetros de túneles construidos para desviar el agua de lluvia, sobrevive una comunidad conocida como la “gente topo”, según retrataron Ruhi Cenet y Clavero en sus respectivos canales de YouTube.
Los videos muestran cómo estas personas habitan en completa oscuridad, rodeados de violencia e inseguridad, sin acceso a servicios básicos como agua potable, electricidad estable o sistemas de saneamiento.
Muchos llegan tras perder el empleo, vivienda, documentos de identidad y terminan siendo drogadictos; otros caen en adicciones directamente, lo que dificulta su permanencia en la superficie.
Una ciudad bajo tierra: la otra cara de Las Vegas
La infraestructura fue diseñada para canalizar las lluvias repentinas del desierto de Nevada. Sin embargo, cuando llueve, incluso si la tormenta ocurre a varios kilómetros en las montañas, el agua baja con fuerza hacia los túneles.
Según los reportajes, el nivel puede subir varios metros en cuestión de minutos, arrastrando pertenencias y todo lo que se atraviese. Incluso, muchas personas mueren ahogadas porque no alcanzan a salir de los túneles.
El contraste es evidente: mientras turistas recorren hoteles emblemáticos como el Caesars Palace, abajo algunas personas improvisan camas, cocinas y espacios personales con objetos rescatados de la basura.
Uno de los principales obstáculos de las personas que viven en los túneles de Las Vegas es la falta de identificación oficial. Sin documentos de identidad, acceder a empleo formal, vivienda o ayudas sociales resulta imposible. Este hecho los excluye más de la sociedad de afuera.
Además del riesgo de las inundaciones de los túneles, los residentes enfrentan violencia, consumo de drogas y conflictos internos. Algunos testimonios relatan ataques físicos, robos y desapariciones. También, se mencionan economías de subsistencia basadas en la reventa de objetos encontrados o donados.
Sobrevivir en la oscuridad
Ambos documentales evidencian el impacto psicológico de habitar en completa penumbra. Los habitantes describen episodios de ansiedad y desorientación por la ausencia prolongada de luz solar. Otros aseguran la aparición de actividad paranormal, de escuchar y ver entes extraños en medio de la oscuridad. Finalmente, estas personas viven en un lugar tan hostil que terminan normalizando la violencia.
Pese a las condiciones adversas, algunos residentes han logrado organizar espacios relativamente estructurados, por ejemplo, en una vivienda tenían un estudio de arte improvisado y en la otra paneles solares para alimentar pequeños electrodomésticos.
Por otro lado, la denominada gente topo de Las Vegas ha desarrollado códigos internos y reglas no escritas para delimitar espacios y mantener cierto orden. Sin embargo, la precariedad persiste y las lluvias destruyen con frecuencia lo que logran construir, obligándolos a empezar de nuevo.
Esta ciudad subterránea de Nevada es, sin duda alguna, una realidad que contrasta con la imagen de riqueza asociada al turismo y al juego. Muchos residentes desean abandonar los túneles, otros expresan su intención de superar las adicciones, recuperar documentos y regresar con sus familias. Pero mientras tanto, tienen que vivir bajo tierra, en una estructura concebida para el agua, no para la vida humana.