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Cuando la tradición era solo para hombres, ella se convirtió en la primera mujer en ganar este premio en Medellín hace 50 años

Ana Lucía Atehortúa, mejor conocida como “Lucy”, es un nombre que quedó inscrito para siempre en la historia de Medellín.

Ana Lucía Atehortúa, de vender flores en el cementerio a quedar en la historia de Antioquia. Foto: Teleantioquia

Ana Lucía Atehortúa, de vender flores en el cementerio a quedar en la historia de Antioquia. Foto: Teleantioquia

Ana Lucía Atehortúa, mejor conocida como “Lucy”, es un nombre que quedó inscrito para siempre en la historia de Medellín. Nació en la vereda El Placer de Santa Elena y, durante más de medio siglo, ha sido protagonista de uno de los símbolos más queridos de la ciudad: el desfile de silleteros de la Feria de las Flores.


Su recorrido no comenzó entre aplausos y tarimas. Antes de cargar silletas, Lucy trabajaba en el cementerio Campos de Paz, donde elaboraba ramos de flores para quienes visitaban a sus seres queridos. Muchos la recuerdan sonriendo, rodeada de aromas y colores que aliviaban el silencio de las despedidas. Nadie imaginaba entonces que esa misma mujer que preparaba arreglos florales para la memoria terminaría cargando a sus espaldas una tradición de la que todos los antioqueños nos sentimos orgullosos. 


De Santa Elena a la historia del Desfile de Silleteros:

Su relación con las flores se remonta a la niñez. Hija de Agustín Atehortúa, uno de los primeros silleteros del desfile fundacional en 1957, y de María Lucía Grisales, campesina que sostenía a la familia vendiendo tierra en Medellín, Lucy creció entre cultivos y trabajo. Aquel mundo rural, donde la rutina se mezclaba con el sacrificio, se convirtió en el terreno fértil de una tradición que marcaría su vida para siempre.


Durante años acompañó a su familia en la elaboración de silletas. Sin embargo, en un tiempo en el que la presencia femenina estaba reducida a tareas secundarias, decidió dar un paso más. A finales de los años sesenta se sumó al desfile como silletera y con ello se unió a un pequeño grupo de mujeres que empezaron a abrir espacio en una tradición dominada por hombres.


El hito de 1981 en el Desfile de Silleteros:

Lucy guarda decenas de anécdotas de aquellos primeros años: desde la silleta que se le desbarató en medio de un disturbio en Junín, hasta la emoción de escuchar los aplausos de la multitud subida en los árboles para ver mejor el desfile. Pero hay un momento que cambió su vida y la historia del evento: el año 1981.


Ese año presentó una silleta con el escudo de Medellín elaborado en tonos morados, azules y amarillos. El resultado sorprendió tanto al jurado como al público. Contra todo pronóstico, Lucy se convirtió en la primera mujer en recibir el reconocimiento de ganadora absoluta. Durante 24 años ese título había sido exclusivo de los hombres, y con su victoria demostró que la tradición también podía tener rostro femenino.


Una vida entre flores y recuerdos:

Hoy, Lucy sigue siendo parte del desfile. Aunque el paso del tiempo le ha traído dolencias físicas, su entusiasmo permanece intacto. Cada año abre con emoción el bolso que guarda el traje típico que usará en la jornada, como si se tratara de la primera vez.


Su historia también está marcada por momentos difíciles. La pérdida de su madre, ocurrida en plena Feria de las Flores, fue uno de ellos. Aun así, la familia decidió desfilar como una forma de honrar su memoria. Para Lucy, cada silleta es también un recordatorio de quienes ya no están y de la manera en que la tradición ha unido a generaciones enteras.


Lucy en Inversas:

La historia de Ana Lucía “Lucy” Atehortúa fue protagonista del capítulo 2 de Inversas, el programa de Teleantioquia que rinde homenaje a mujeres que decidieron romper con lo establecido, liderar con valentía y abrir caminos en medio de un mundo que aún arrastra profundas brechas de género.En este episodio, los televidentes podrán revivir su trayectoria de más de cinco décadas en el desfile de silleteros, conocer sus recuerdos como florista en el cementerio Campos de Paz y acompañarla en uno de los momentos más emotivos de su vida: su participación en el desfile de silleteros de 2025, donde volvió a cargar una silleta a sus 74 años.


Este contenido se realiza con recursos del Fondo Único de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones - FUTIC.


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