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Así era estudiar en la Universidad de Antioquia en el siglo XIX, estas eran sus 5 facultades

En 1871, la Universidad de Antioquia reorganizó su estructura académica y sentó las bases de la educación superior moderna en Colombia.

La universidad de Antioquia nació como el Colegio de La Villa de Medellín . Foto: revistas.udea.edu.co

La universidad de Antioquia nació como el Colegio de La Villa de Medellín . Foto: revistas.udea.edu.co

Hace 154 años, la Universidad de Antioquia vivió una transformación que la consolidó como el gran proyecto educativo del departamento. En diciembre de 1871, bajo el liderazgo del presidente del Estado Soberano de Antioquia, Pedro Justo Berrío, la institución fue reorganizada en cinco facultades: Ciencias Naturales, Filosofía y Letras, Medicina, Ingeniería y Derecho. Estas establecieron los pilares de la educación superior en el noroccidente colombiano.


Esta reforma, impulsada por las necesidades de un país que comenzaba a proyectarse hacia la modernidad, marcó un hito en la historia de la educación en Colombia. La universidad que ya acogía saberes científicos y humanísticos, también integró a su programa, conocimiento referente a la industrialización incipiente que demandaba formación técnica, investigación aplicada y pensamiento crítico.


Una universidad para formar ciudadanos y construir región

Desde sus inicios, la Universidad de Antioquia fue concebida como una herramienta para el progreso social. A mediados del siglo XIX, el país requería soluciones urgentes a problemas de infraestructura, salud pública, alfabetización y administración de justicia. Por eso, las nuevas facultades respondieron a estos desafíos concretos: formar médicos, ingenieros, juristas, naturalistas y filósofos con capacidad para transformar su entorno.


Con esta reestructuración, la universidad pasó de ser un colegio religioso a una institución de educación superior de carácter laico, plural y abierta al desarrollo científico. Se trataba de una apuesta por el conocimiento como base para el fortalecimiento del naciente Estado y la consolidación de una ciudadanía ilustrada.


La Escuela de Artes y Oficios, un brazo técnico de la universidad de Antioquia:

En el mismo año de la reforma, la Escuela de Artes y Oficios fue incorporada a la Universidad de Antioquia. Aunque funcionaba con autonomía en su enfoque técnico, su integración fortaleció la visión integral de la institución. Mientras las facultades formaban profesionales en las ciencias y las humanidades, la escuela técnica preparaba artesanos y obreros calificados para responder a las nuevas demandas del trabajo industrial.



La formación práctica en carpintería, metalurgia, cerrajería, mecánica y fundición, entre otras áreas, era vista como complemento indispensable para el desarrollo regional. Así, la universidad se proyectaba no solo como un espacio de reflexión académica, sino también como centro de formación para el trabajo y el crecimiento económico.


De la centralización a la regionalización universitaria:

Durante más de un siglo, la Universidad de Antioquia operó principalmente desde Medellín. Sin embargo, a mediados del siglo XX, su visión se expandió. En 1967, con la creación de la Escuela Nueva en el Oriente antioqueño, inició un proceso de regionalización. Este, buscaba llevar la educación superior a zonas rurales y apartadas.


Programas como la Universidad a Distancia (1970), los Centros Regionales (1981) y el impulso legal generado por la Constitución de 1991 y la Ley 60 de 1993 permitieron ampliar significativamente la cobertura educativa. Así, la Universidad de Antioquia atendió el llamado de las comunidades campesinas, diseñando estrategias para formar maestros rurales, acoger a jóvenes de veredas y acompañar procesos de desarrollo local.


Hoy, la UdeA cuenta con presencia en múltiples subregiones del departamento, demostrando que la educación pública de calidad puede ser sinónimo de equidad y transformación.


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