¿Se acaban los 60 años de sequía? El camino de una Inglaterra que quiere reescribir la historia en el Mundial 2026
Inglaterra es semifinalista del Mundial 2026 con un ritmo arrollador. Conozca su camino, sus estrellas y cómo llega al duelo con Argentina.

Jude Bellingham y Harry Kane conducen a Inglaterra a levantar la Copa del Mundo tras una sequía de 60 años. Fotos: AFP.
El fútbol tiene una deuda eterna con Inglaterra. Una herencia de lamentos que se ha prolongado por exactamente sesenta años. Desde aquella mítica tarde de 1966 en la que levantaron su única Copa del Mundo, los ingleses se acostumbraron a coleccionar eliminaciones que rompieron el corazón de generaciones enteras en tandas de penaltis malditas y tardes de un sufrimiento indecible.
Sin embargo, los vientos de cambio soplan con fuerza en el Mundial americano. La presente generación de futbolistas británicos ha decidido que ya es hora de dejar de llorar sobre los libros de historia y empezar a escribir su propio relato dorado.
Con un despliegue físico electrizante que ha dejado sin aliento a sus rivales y una madurez colectiva que no se les veía hace décadas, Harry Kane y Jude Bellingham llevan el timón de una Inglaterra que no se quiere ir con las manos vacías.
Kane y Bellingham: la fórmula perfecta
Para entender el fenómeno de Inglaterra en este torneo hay que mirar fijamente a su columna vertebral, compuesta por hombres criados en la máxima exigencia de la Premier League.
La batuta de esta orquesta la comparten el inacabable Harry Kane, el letal del Bayern Múnich; y el prodigioso Jude Bellingham, nada más y nada menos que el '10' del Real Madrid.
Ambos se han ensañado con las redes norteamericanas anotando 6 goles cada uno. Sus registros los tienen peleando codo a codo la Bota de Oro, ubicándose en el cuarto y quinto puesto de la tabla general de artilleros de la cita orbital.
A este festival de talento se suma el vértigo por la banda de Anthony Gordon, el habilidoso extremo nacido en Liverpool que recientemente sacudió el mercado con su millonario traspaso del Newcastle al FC Barcelona.
Desde el banco de suplentes, el prestigioso estratega alemán Thomas Tuchel ha sido el arquitecto silencioso de esta máquina; tras asumir el cargo con el firme objetivo de conquistar el torneo, Tuchel le ha impregnado al grupo una flexibilidad táctica, una exigencia alemana y un hambre de gloria que ha desarmado a cuanto rival se le pone enfrente.
El camino de Inglaterra en el Mundial 2026
El viaje británico en este Mundial ha sido una verdadera montaña rusa de emociones que comenzó en el Grupo L.
En su debut, le pasaron por encima a Croacia con un contundente 4-2 donde Kane se apuntó un doblete (incluyendo un penal impecable), secundado por zarpazos de Bellingham y Rashford.
Tras un empate sin goles ante Ghana que enfrió un poco los ánimos, sellaron su boleto a la siguiente ronda derrotando 2-0 a Panamá gracias a las firmas habituales de sus dos comandantes en ataque.
Las llaves de eliminación directa estuvieron de infarto y demostraron la madera de la que está hecho este plantel.
En los dieciseisavos de final sufrieron en un choque cerrado ante la República Democrática del Congo que se destrabó con un glorioso doblete de Harry Kane para el 2-1 definitivo.
Luego, en octavos, vivieron un vibrante toma y dame contra el local México que terminó a favor por 3-2, en una tarde inspirada donde Bellingham se vistió de héroe con dos golazos y Kane aportó el restante.
Finalmente, en cuartos de final, disputaron la épica batalla en Miami ante Noruega, donde tras empatar 1-1 en los noventa minutos, un agónico gol de Bellingham al inicio del alargue selló el 2-1 definitivo sin necesidad de recurrir a la lotería de los penales.
El gigante argentino a vencer en semifinales
Tras dejar en el camino a los gigantes nórdicos, Inglaterra ya empacó maletas para el examen definitivo que paralizará al planeta el próximo miércoles 15 de julio.
Al frente no estará cualquier rival, sino la imponente Argentina de Lionel Messi, reeditando un clásico histórico que está marcado a fuego por los partidos más épicos y polémicos en los Mundiales, como el inolvidable duelo de México 1986 con "La Mano de Dios" y el "Gol del Siglo" de Diego Maradona, o aquella batalla de Francia 1998 con la expulsión de David Beckham.
Con el invicto a cuestas desde las eliminatorias de la UEFA y el orgullo intacto, los dirigidos por Tuchel saben que están a solo dos pasos de traer el trofeo de vuelta a casa y saldar una cuenta histórica que ya lleva varios añitos pendiente.