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Entre montañas y largos recorridos: así viven el fútbol los niños de las veredas de Jardín, Antioquia; reviva el primer capítulo de 'Por aquí pasó Futbolito'

La serie fue grabada completamente con celular y recorrerá varias subregiones de Antioquia. Conozca el primer capítulo. Lea la nota.

Futbolito llegó a Jardín para conocer las historias que se juegan en las veredas de Antioquia. Fortos: crortesía

Futbolito llegó a Jardín para conocer las historias que se juegan en las veredas de Antioquia. Fortos: crortesía

El primer capítulo de 'Por aquí pasó Futbolito' llegó a Jardín, Antioquia, entre montañas, veredas y caminos que también conducen a una cancha. Allí, Futbolito compartió con niños, niñas y jóvenes que encuentran en el fútbol un espacio para entrenar, hacer amigos y mantener vivos sus sueños.


La producción fue realizada completamente con celular, por el equipo digital de Teleantioquia, con una mirada cercana a las historias que nacen en los barrios, municipios y zonas rurales de Antioquia.


Un balón que viaja desde las veredas de Antioquia

Durante el recorrido, Futbolito conversó con el profesor Santi, quien acompaña procesos deportivos con niños de diferentes veredas, una de ellas es la vereda Santa Gertrudis, ubicada a unos 50 minutos del casco urbano de Jardín.


El entrenador relata que varios chicos deben desplazarse durante largos trayectos para asistir a los entrenamientos. Entre ellos está Emi, quien entrena solo “porque la vereda es muy sola y no tiene con quien jugar”, cuenta el niño en el episodio.


También aparece Kilian, otro de los jóvenes que entrena con el profesor Santi y combina el fútbol con labores del campo. “Mochamos palos de plátano y los llevamos donde las marranas”, explica al hablar de su rutina diaria.


Estas historias muestran parte de la realidad del fútbol campesino en Antioquia: niños y jóvenes que encuentran formas de entrenar pese a las distancias, las labores familiares y la falta de escenarios cercanos.


Aprender antes que ganar

Más allá de formar jugadores, el profesor Santi explica que su propósito está centrado en el crecimiento personal de quienes llegan a la cancha. “Formar personas íntegras, que si no son futbolistas, que sean buenos muchachos”, señala.


Michelle, otro de los niños que juega futbol en la vereda, resume lo que para él significa jugar fútbol: “Mucha alegría, adrenalina”. Su testimonio se suma a una serie de escenas en las que el deporte aparece como un espacio para compartir, ganar confianza y fortalecer vínculos.


Futbolito también se une a uno de los equipos de las veredas y comparte con los niños durante un partido. El momento permite mostrar que el balón no solo convoca competencia, sino también encuentros entre familias, entrenadores y comunidades.


Entidades como Indeportes Antioquia han acompañado durante más de cinco décadas procesos que permiten que el deporte llegue a municipios y zonas rurales del departamento.


El Mundial también se vive en Jardín

El capítulo conecta las historias de Jardín con la idea central de Mundial en Modo Antioqueño: el fútbol se vive con la misma intensidad en una cancha de barrio, una placa deportiva o una vereda, como en los grandes estadios.


“El fútbol habla el mismo idioma en todas partes: en la vereda, en el pueblo, en la ciudad, incluso en otro país”, afirma Futbolito durante el recorrido.


La serie propone una mirada al fútbol como herramienta de transformación social, encuentro y acompañamiento comunitario. En Jardín, esa idea se refleja en niños que entrenan solos, jóvenes que llegan desde sectores rurales y profesores que entienden el deporte como una oportunidad para formar personas.


El episodio también deja un momento especial para quienes siguen a Turbiño: durante la visita, Futbolito se encontró con un primito de Turbiño, ¿dónde estará ese berriondo?


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