El COI le prohíbe a piloto ucraniano usar casco con rostros de atletas muertos en la guerra
El COI veta el tributo de Heraskevych a sus colegas caídos mientras se debate el alcance de la neutralidad política en el deporte.

Piloto ucraniano Vladyslav Heraskevych.
El Comité Olímpico Internacional (COI) ha prohibido al piloto ucraniano de skeleton, Vladyslav Heraskevych, utilizar un casco personalizado con retratos de atletas fallecidos en la guerra durante los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026.
La institución argumenta que el diseño vulnera la Regla 50 de la Carta Olímpica, la cual prohíbe cualquier tipo de manifestación política en sedes oficiales. Por su parte, el atleta defiende que su equipo no contiene consignas, sino un homenaje humano a compañeros que nunca regresarán a la competición.
La controversia escaló tras las sesiones de entrenamiento en Cortina d’Ampezzo, donde Heraskevych lució el implemento. El diseño integra los rostros de deportistas como la pesista Alina Perehudova y el boxeador Pavlo Ischenko, víctimas del conflicto iniciado en 2022. Pese a la prohibición de usarlo en competencia y prácticas oficiales, el COI ha propuesto como alternativa el uso de un brazalete negro, gesto que el piloto considera insuficiente ante la magnitud de las pérdidas en la comunidad deportiva de su país.
El conflicto ético tras la Regla 50 del COI
La decisión del organismo se basa en el estricto cumplimiento de la neutralidad. Según Mark Adams, portavoz del COI, el casco se clasifica como un símbolo político que podría generar controversia en el entorno olímpico. Sin embargo, esta interpretación ha generado un intenso debate sobre qué constituye "política" y qué constituye "duelo". Heraskevych sostiene que recordar a los miembros del movimiento olímpico asesinados es un acto de memoria histórica, no de propaganda.
El atleta de 27 años expresó su frustración a través de sus redes sociales, calificando la medida como una "traición" hacia quienes dieron su vida. El equipo ucraniano ha confirmado que prepara una petición formal para revertir el veto. Argumentan que los rostros de figuras como el patinador Dmytro Sharpar o el biatleta Yevhen Malyshev no son emblemas ideológicos, sino recordatorios del impacto humano de la guerra en el tejido deportivo mundial.
El respaldo de Zelenski y la presión diplomática
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, intervino públicamente para respaldar a Heraskevych. El mandatario subrayó que el deporte no puede ignorar la realidad de sus protagonistas. Zelenski agradeció al deportista por visibilizar el "precio de la lucha" y recordó que muchos de los rostros en el casco pertenecen a jóvenes que tenían un futuro prometedor en la élite internacional. Para el gobierno ucraniano, el silencio impuesto por el COI contradice los valores de paz que los juegos dicen promover.
Esta no es la primera vez que Heraskevych utiliza su plataforma para el activismo. En los Juegos de Pekín 2022, el piloto mostró un cartel que decía "No a la guerra en Ucrania", un gesto que en su momento no recibió sanciones severas. No obstante, las directrices actuales de Milán-Cortina 2026 parecen ser más rígidas respecto al equipamiento técnico. El COI mantiene que permitir excepciones abriría la puerta a otros reclamos geopolíticos en el podio, lo que comprometería la esencia de la tregua olímpica.